CIUDAD DEL ESTE
Este conforma una cadena de reservas naturales con las de Itabo y Tati Yupi, en la franja de protección del embalse de la Itaipú Binacional, donde la vida y la conservación se entrelazan en una danza armoniosa desde hace varios años. Está ubicado en Saltos del Guairá, Departamento de Canindeyú, a 3 horas de viajes desde Ciudad del Este.
En el inmenso bosque, donde el verde parece abrazar cada rincón y los sonidos de la naturaleza forman su propia sinfonía, el refugio se ha convertido en un santuario para la vida silvestre y, recientemente, en escenario de un pequeño milagro, que es la primera cosecha de miel de las abejas jate’i o melipónidas y solitarias.
Los técnicos de la binacional acompañados por Carlos López, meliponicultor de la comunidad, se acercaron con cuidado a los panales, conscientes de que cada gota de miel es un regalo de la naturaleza en lo que fue la primera cosecha.
“Esta cosecha muestra que es posible trabajar con las abejas de manera sostenible, aprovechando la riqueza de la miel jate’i, apreciada por sus propiedades medicinales, sin perturbar su ciclo natural”, explicó César Mendoza, encargado del refugio.
El fruto de esta primera experiencia será degustado y además se convertirá en un vehículo para educar y acercar a los visitantes a la vida de estas pequeñas trabajadoras del bosque.
Día Mundial de las Abejas. Durante el próximo Día Mundial de las Abejas, el 20 de mayo, los visitantes podrán conocer la miel, la cera y el polen, descubriendo cómo estos elementos contribuyen al equilibrio del ecosistema y a la magia cotidiana de la naturaleza, explicaron en la institución.
Desde su apertura en junio de 2025, el refugio ha abierto una ventana a la contemplación y la educación ambiental, acogiendo cinco especies de abejas nativas que desempeñan un papel crucial en la fertilidad del bosque. Cada vuelo de las jate’i es un recordatorio de la generosidad de la naturaleza y de la importancia de protegerla.
Con la creación del colmenar de melipónidas o abejas jate’i, Itaipú celebra la riqueza de la biodiversidad, fomentando el respeto por cada criatura y cada rincón del bosque. La miel, dorada y fragante, es apenas una de las muchas formas en que la generosidad de la naturaleza se deja sentir, recordándonos que la preservación es un regalo para todos.
BOSQUE RESTAURADO. El refugio posee una superficie de 8 hectáreas y es una de las áreas protegidas de Itaipú que en la zona cuenta con 1.356 hectáreas de bosque del BAAPA, que ayuda a mantener la calidad del agua del embalse de la Central.
El área no tenía vegetación y los técnicos tuvieron que restaurarlo, lo que ayudó a que los animales vuelvan al sitio actualmente cubierto de bosques. Se registró la presencia de 30 especies de mamíferos y más de 303 de aves y otros animales.
El predio también cuenta con esculturas de algunos animales que habitan el BAAPA, construidos por Raúl Ortigoza, con objetos reciclados a partir de desechos recogidos por los guardaparques durante 15 años.
Para visitar solo se necesita llegar hasta la recepción con cédula de identidad; la atención es de martes a domingo, de 8 a 15 horas, sin necesidad de agendamiento previo, según el portal de la Itaipú.