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Un poco de impulso

El Azulgrana superó al Rayadito con más ganas que fútbol, buscando un nuevo rumbo de la mano de Bernay.

Guillermo Areco
gareco@uhora.com.py

Cerro Porteño superó al San Lorenzo por 2-0 en el estreno de Víctor Bernay como DT. La prueba, superada en el marcador, mostró falencias en el funcionamiento de un equipo al que le sigue costando instalar una idea de juego.

De entrada el Azulgrana apostó por la intensidad, presionando en la salida, con desdoble de sus hombres de ataque. Cerro buscó copar las bandas, pero la imprecisión de sus lanzadores dilapidó los buenos avances.

Bernay presentó variantes de nombres y distribución táctica. Víctor Cáceres apoyó a la línea defensiva, mientras que Ángel Lucena se soltó más en ataque. El tridente ofensivo (Rodríguez, Fariña y Ruiz) pobló la zona, pero careció de ideas claras para generar juego asociado, lo que aisló a Nelson Haedo Valdez a una solitaria lucha en ataque.

SUPERIOR. En el balance global del primer tiempo, el Santo controló las acciones y cerró la etapa con un mejor rendimiento.

La buena distribución de los hombres permitió al Rayadito ganar siempre en las divididas y apostar a la salida rápida, por momentos cuidando la posesión con buena circulación. La coordinación para la presión (siempre encimaban dos al rival) y la precisión para el contragolpe fueron argumentos valederos que los ubicaron más cerca del primer gol.

DECISIONES ACERTADAS. En la complementaria, las variantes permitieron al Ciclón encontrar una mejor propuesta para el triunfo.

Con más ímpetu en campo adversario, mejoró en precisión y ganando metros arrinconó al Santo. El ingreso de Fredy Vera generó sociedad con Alberto Espínola, que en campo rival muestra su mejor versión, y el sector derecho fue el elegido por el Ciclón para edificar el triunfo.

Los males de Cerro Porteño siguen siendo los mismos: defensa insegura, a la cual le cuesta coordinar el repliegue y un sistema ofensivo predecible, sin fantasía, sectores en donde deberá insistir más el nuevo cuerpo técnico.

A su vez, el Santo muestra signos de que es un equipo de buen funcionamiento, pero sin profundidad para golpear en los momentos en donde controla el juego. Termina cediendo ante rivales que no muestran ser superiores.

El Rayadito sigue sin materializar en el marcador su volumen de juego y se complica.

23 goles suma Nelson Haedo Valdez con la camiseta de Cerro Porteño, 15 locales y 8 internacionales.

52 victorias registra Cerro Porteño sobre San Lorenzo en 85 juegos. El Rayadito ganó en 16 y hubo 17 empates.

31 partidos totaliza el volante Víctor Cáceres en el Ciclón, desde el Clausura 2017. El Topo registra 5 goles.

La figura
Alberto Espínola
El lateral derecho fue clave para los goles de Ciclón y en ataque mos tró su mejor versión. O punto alto fue Carrizo.

Merecen porque dejan la vida”

“Ganar siempre es bueno. En el primer tiempo cometimos dos errores tácticos en la presión alta que queríamos hacer. Fallamos en el juego asociado para generar juego ofensivo, algo que en el segundo tiempo corregimos y pudimos desarrollar lo que veníamos entrenando en la semana”, explicó el DT de Cerro, Víctor Bernay, quien debutó en el banco.

“Con el ingreso de Fredy Vera pudimos tener mayor profundidad por el sector derecho y nos favoreció en el poder de ataque. A Víctor Cáceres lo vi muy bien, a mi gusto hizo un juego interesante y nos mantuvo el equilibrio que necesitábamos”, indicó el DT. Para finalizar expresó: “Este grupo humano se merece esta victoria porque en cada entrenamiento dejan la vida. Esto nos da una doble responsabilidad, no podemos relajarnos y ahora tenemos que trabajar mirando lo que será el juego ante Guaraní”.

“Triunfo que hacía falta”, dice Espínola

“Nos hacía mucha falta esta victoria, que para la confianza del grupo es muy importante”, comenzó indicando Alberto Espínola, asistente en los dos tantos de Cerro Porteño. “En el primer tiempo San Lorenzo puso dos línea de cuatro atrás y por eso costó mucho encontrar espacios en esa primera parte. En el segundo tiempo ellos salieron un poco más y ahí pude sacar provecho de los espacios”, explicó el defensor azulgrana. Ante la consulta de si le pasó por la cabeza rematar al arco en la jugada que terminó en el segundo gol (de Haedo), Espínola indicó que tuvo esa intención: “Pensé en pegarle al arco, pero luego lo vi a Nelson por el segundo palo y pude meter esa pelota en el espacio que había entre el arquero y la defensa. Ese gol fue importante para luego cerrarnos y asegurar el resultado”.

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