Un conmovedor reencuentro se vivió en el Hospital del Trauma entre el doctor Waldemar Argüello y la joven médica Ana Ovelar Bogado, quien años atrás fue su paciente en el Hospital Pediátrico Acosta Ñu y hoy inicia su formación como residente en cirugía de trauma. La historia se dio a conocer en redes sociales tras la reflexión compartida por el profesional de blanco.
El doctor Argüello relató que el encuentro ocurrió al iniciar su guardia cuando una joven médica lo saludó y le recordó que él la había operado de apendicitis en el 2015.
“En ese instante los años se borraron. La recordé: Era una niña que operé de un cuadro de apendicitis hace ya un poco más de una década”, expresó.
La emoción fue aún mayor al saber que hoy Ana Ovelar forma parte del equipo médico como residente.
“Ayer, fue la pequeña que estaba bajo mi cuidado; hoy el destino la trajo de nuevo cerca mío, pero no para ser sanada, sino para sanar”, manifestó.
El cirujano destacó, además, de este reencuentro y el hecho de convertirse ahora también en uno de los responsables de la formación profesional de quien alguna vez fue su paciente. “Qué privilegio ser testigo de este ciclo, ver cómo aquella paciente hoy se convierte en compañera, para que pronto sea ella quien tome el bisturí y siga salvando vidas”, escribió.
La fotografía de ambos médicos en el Hospital del Trauma acompañó el relato que rápidamente generó muchos de comentarios en redes sociales, donde usuarios destacaron la vocación de servicio, la humanidad en la medicina y el impacto que pueden tener los profesionales de salud en la vida de sus pacientes incluso muchos años después.
“La vida tiene esas vueltas que nos terminan regalando esos encuentros más inesperados, de esos que te reconcilian con el tiempo y te hacen sentir que cada esfuerzo valió la pena”, expresó el Dr. Argüello. Reflexionó sobre el sentido de la profesión médica y los momentos como este que marcan la carrera de quienes trabajan en los hospitales.
La historia tuvo aún más repercusión luego de la respuesta en redes de Víctor Ovelar Medina, padre de la doctora Ana Ovelar, quien recordó la angustia que atravesó cuando su hija debió ser sometida a cirugía siendo una niña. “Ese día fue uno de los más difíciles que me tocó pasar como papá. Mi niña tenía que pasar por una cirugía. Estaba muy desesperado”, relató.
El papá destacó especialmente el gesto del doctor Argüello antes de ingresar al quirófano. “Recuerdo que le pedí a Dios que bendiga la mano del médico encargado de la cirugía. Y de repente vi al Dr. Waldemar Argüello arrodillarse y elevar su oración a Dios, lo cual convirtió la preocupación y desesperación en seguridad y paz”, expresó.
Según comentó, aquel momento quedó grabado para siempre en la memoria de su familia y hoy cobra un significado especial al ver a su hija convertida en médica y reencontrándose con quien fue el responsable de su cirugía. “Gracias Señor, por aquel día. Gracias Dr. Waldemar Argüello por demostrarme ese día que la sabiduría viene de Dios”, escribió.
Víctor celebró el nuevo paso profesional de Ana Ovelar y expresó su deseo de que mantenga la fe y la sensibilidad humana en el ejercicio de la medicina.
“Ahora que se siga cumpliendo tu voluntad y que mi hija también se arrodille ante ti en cada procedimiento como profesional”.
- ‘‘Ayer, fue la pequeña que estaba bajo mi cuidado; hoy el destino la trajo de nuevo cerca mío, pero no para ser sanada, sino para sanar”. Waldemar Argüello, médico.
- ‘‘Vi al doctor Waldemar Argüello arrodillarse y elevar su oración a Dios, lo cual convirtió la preocupación y desesperación en seguridad y paz”. Víctor Ovelar, padre.