HOHENAU
Lo que por años fue una herramienta de trabajo, esfuerzo y progreso para toda la comunidad, hoy se convierte en un verdadero símbolo del pasado.
Se trata del antiguo camión Ford de la familia del recordado cooperativista Armin Wolf, del distrito de Hohenau, Departamento de Itapúa.
Es una verdadera joya con más de 75 años de historia, que ya fue llevado al Parque Ecológico Municipal para ser preservado como pieza histórica de Hohenau que ayer conmemoró 126 años de su fundación.
Este vehículo no solo sirvió para transportar productos de cosecha, como yerba y otros materiales, sino que también fue parte de la vida social y del crecimiento de la región de Colonias Unidas.
Según recordó don Víctor Wolf, hijo de Armin, con el camión se trabajó muchísimo en las décadas de los años 50, 50, 70 y 80, hasta que fue metido bajo un techo, donde quedó guardado por muchos.
Por el aniversario de Hohenau –que se conmemoró ayer– el camión fue trasladado al Parque Ecológico, en tanto que la entrega oficial tendrá lugar este domingo, a las 18:00. “Acarreaba cargas de las cosechas de yerba y otros productos agrícolas, madera, leña, hasta se utilizó para trasladar personas, equipos de fútbol y materiales de construcción, así como también llevó a los jóvenes de aquella época a los carnavales encarnacenos en numerosas ediciones”, comentó Víctor, quien recordó que su padre adquirió el vehículo poco después de su importación cuando él era muy pequeño.
Su padre ya murió hace casi 20 años y fue un directivo muy activo durante varios años en la Cooperativa Colonias, entidad que vio la luz tres años después de la adquisición del camión.
Armin Wolf es recordado por su gran aporte a la comunidad y a la cooperativa. Ahora, este vehículo encuentra un lugar donde será valorado como parte viva de la historia regional. “Es un pedazo del esfuerzo de antes que las nuevas generaciones también van a poder conocer”, indicó Víctor. El camión ya está bajo techo en el Museo de Piezas Antiguas del Parque Ecológico Municipal de Hohenau, un pulmón de la ciudad con 30 hectáreas de bosque, lagunas y museo. El vetusto medio de transporte ya no funciona. Tiene su motor original encima de su chasis, que ya no posee carrocería y la parte delantera fue restaurada para ser llevado al museo ecológico. “Ya hace unos 20 años que ya no funciona, pero como una reliquia de un pasado donde fue muy útil para Hohenau y las Colonias Unidas, es importante que esté en el parque”, dijo Wolf.
El viejo Ford era uno de los pocos de su época cuando el parque automotor de la región era aún muy reducido.