El presidente Donald Trump anunció el lunes que pospuso un ataque contra Irán previsto para el martes, en respuesta a una petición de dirigentes de países del Golfo, y afirmó que se están llevando a cabo “negociaciones serias” con Teherán.
Sin embargo, también dijo que Estados Unidos está preparado para lanzar un “ataque total, a gran escala contra Irán, de manera inmediata, en caso de que no se logre un acuerdo aceptable”, según un mensaje publicado en su plataforma Truth Social.
El republicano precisó que la petición de suspender la operación militar procede de los dirigentes de Catar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, quienes, según él, consideran que es posible alcanzar un acuerdo.
Más temprano el lunes, la Cancillería iraní aseguró haber respondido a una nueva propuesta estadounidense destinada a poner fin a la guerra. En otro frente, Cuba advirtió sobre un “baño de sangre” si Washington llegara a invadir la isla, mientras el Departamento del Tesoro estadounidense impuso sanciones contra la principal agencia de inteligencia cubana y varios de sus máximos dirigentes.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reivindicó por su parte, el derecho de la isla a defenderse, un día después de que el sitio de noticias Axios informara que La Habana adquirió más de 300 drones militares de Rusia e Irán. Washington intensificó su presión sobre La Habana al anunciar sanciones contra su agencia de inteligencia y nueve ciudadanos cubanos, incluidos los ministros de Comunicaciones, Energía y Justicia. AFP