Un homenaje al Ruiseñor del Paraguay tendrá lugar el miércoles 29 de abril, a las 19:30, en el Auditorio de Autores Paraguayos Asociados (APA) (Chile entre Piribebuy y Humaitá). El acceso será libre y gratuito.
“Rendiremos un emotivo homenaje al emblemático cantautor nacional Carlos Sosa, recordado como el Ruiseñor del Paraguay, conmemorando el centenario de su nacimiento”, comentó a ÚH la gestora cultural e hija del músico Marlene Sosa Lugo.
El Ensamble Folclórico de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) y la cantante Nimia Sosa, hija del homenajeado, ofrecerán una noche especial cargada de música, emoción, memoria y tradición.
También podría leer: Lanzamiento de estampillas de Carlos Sosa y Máxima Lugo
El público podrá disfrutar de emblemáticas obras como Mi retorno, Felicidades mi gran amigo y Ne porã Che Paraguay, entre otras piezas inolvidables del maestro Carlos Sosa, además de composiciones de destacados autores nacionales.
“Será una noche para celebrar nuestra identidad y mantener viva la herencia musical paraguaya”, auguró Sosa.
El homenajeado
Carlos Sosa Melgarejo, conocido afectuosamente como el Ruiseñor del Paraguay, fue una de las figuras más prolíficas y fundamentales de la música folclórica nacional.
Nació bajo el nombre de Pedro Sosa Melgarejo en el tradicional barrio Santo Domingo de Trinidad, en Asunción. Adoptó su nombre artístico para recorrer los escenarios más importantes del mundo.
Durante cuatro décadas –desde finales de los años 50 hasta los 80–, se consolidó como el compositor más fecundo de su tiempo, dedicando su vida entera a la poesía, la melodía y la interpretación de nuestra identidad.
Su obra es un retrato sonoro de la “paraguayidad”, donde los paisajes agrestes, los lapachos florecidos y la Asunción cosmopolita encontraron un lugar en versos cargados de amor a la patria.
Esta sensibilidad le permitió crear himnos inolvidables que hoy forman parte del patrimonio emocional del país, tales como Mi retorno, Felicidades, mi gran amigo y Ne porã Che Paraguay. Gran parte de este invaluable acervo musical fue grabado en vida en São Paulo, Brasil, bajo la dirección del maestro Óscar Nelson Safuán y con la colaboración de destacados instrumentistas como Luis Bordón y Papi Galán.
En el ámbito personal, Carlos fue el pilar de una familia profundamente ligada al arte. Como el mayor de los hijos de Antolín e Hilaria, marcó el camino musical para sus hermanos, quienes lo llamaban cariñosamente Chopelo.
Tras su fallecimiento en 1989, su legado es custodiado con devoción por sus hijos Miguel Ángel, Marlene, Nimia y Laura Carolina.
Ellos impulsan proyectos como la edición especial de los discos Así escribe y canta Carlos Sosa, una compilación histórica que rescata su propia voz para las nuevas generaciones.
Hoy, al conmemorarse el centenario de su nacimiento, su figura permanece vigente no solo como un referente técnico de la composición, sino como un símbolo de la herencia musical paraguaya.
Su capacidad para transformar la cultura guaraní en arte universal sigue resonando en cada escenario donde se honra su memoria, reafirmando que su voz y su pluma son piezas inamovibles de la historia cultural de Paraguay.