Finalmente se cumplió el último deseo del padre Aldo Trento, quien deseaba que sus restos descansen en el mausoleo privado de los jardines de la Clínica Divina Providencia, perteneciente a la Fundación San Rafael, de Asunción, al cual fue trasladado desde el Cementerio Italiano, también de la capital.
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Trento llegó al Paraguay en 1989, año desde el cual desarrolló su misión pastoral hasta su fallecimiento, el pasado 20 de diciembre de 2024, tras luchar contra una grave enfermedad.
En mayo pasado, en una sesión extraordinaria, la Junta Municipal de Asunción aprobó excepcionalmente el traslado de los restos del padre Aldo Trento desde el Cementerio Italiano de la Recoleta hasta la Clínica Divina Providencia.
📌 Se cumplió el último deseo del Padre Aldo Trento
— NPY Oficial (@npyoficial) December 12, 2025
♦️ Trasladan sus restos desde el Cementerio Italiano hasta el mausoleo privado de los jardines de la la Clínica de la Divina Providencia.
♦️ El sacerdote había fallecido el 20 de diciembre del año pasado.
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En esa ocasión, el entonces presidente de la Junta, Luis Bello, había señalado que esta aprobación refleja la última voluntad del padre Aldo Trento, “un ser humano que hizo muchísimo, por otros seres humanos en Paraguay, en Asunción y para toda la sociedad”.
Asimismo, subrayó que el padre Trento es italiano, pero adoptó la ciudad de Asunción. “La cuidó, cultivó sus valores, su esencia, el servicio al prójimo, al más necesitados’’, expresó Bello en mayo pasado.
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La decisión de la Junta se basa en un pedido de la Fundación San Rafael y el mensaje Nº 327/25 de la Intendencia Municipal, que busca honrar la última voluntad del padre Trento que en vida impulsó la construcción de clínicas, comedores, hogares y escuelas, permitiendo que su legado continúe como un faro de esperanza.
En el 2004, Trento fundó la Fundación San Rafael con el fin de brindar asistencia a personas en extrema pobreza, enfermos en situación terminal y personas con discapacidad, entre las que están adultos mayores de la tercera edad.
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La fundación fue el inicio de una obra mucho mayor que incluyó a un comedor comunitario, escuela y colegio para niños de escasos recursos, el Centro de Ayuda a la Vida, un hogar de amparo a niñas madres, la Fundación San Joaquín y Santa Ana, un policonsultorio, entre otras iniciativas que beneficiaron a más de 25.000 personas de distintas edades.
Trento, quien falleció a sus 77 años, nació en Italia en 1947, fue ordenado sacerdote en 1975 en su país de origen y tras varios años de servicio pastoral, se trasladó a Paraguay en 1989.
Su labor humanitaria –dirigido especialmente a personas enfermas y pobres, además de la tercera edad– fue acompañado a lo largo de todo estos años por colaboradores y gente que lo apreciaban.
Características del mausoleo
El sencillo mausoleo en el que descansan los restos del padre Aldo Trento se ubica en el patio de la Clínica Divina Providencia, de la Fundación San Rafael de Asunción, al lado de uno de sus bebés que acogió y que falleció en la clínica.
Asimismo, sus restos están a los pies de la Virgencita a la que todos los días iba a rezarle por la mañana, al mediodía y por la tarde.
A su lado, también hay un arbolito de tajy blanco que plantó pocos años antes de fallecer y del cual dijo el padre que quería ser enterrado bajo su sombra.
El mural que acompaña la tumba está hecho con piedras de las reducciones jesuíticas, como era la voluntad del padre Aldo Trento, y de piedras traídas de Italia, su país natal.
Otro detalle de la tumba es que su cabeza apunta al oriente “para recibir al sol naciente” que representa al “Cristo Resucitado”.
El mural de fondo de su sepultura figura la frase de su padre espiritual, don Luigi Giussani, que repitió hasta el cansancio, con lágrimas, con sudor, con dolor, con depresión, y profundamente feliz: “Yo soy tú que me haces”.