“Esta dolorosa determinación se ha tomado a raíz de la dificultad de seguir manteniendo nuestros servicios por falta de fondos”, reza el comunicado explicando los motivos de esta decisión.
La fundación lamentó que las numerosas mujeres, sus hijos y familias que son beneficiados con la obra de Kuña Aty no puedan seguir recibiendo la ayuda.
El texto resalta el apoyo de la cultura musical, que hizo posible festivales con músicos, poetas e intérpretes de todas las artes, que estrecharon lazos de amistad y solidaridad para con la fundación.
También destacan que en muchas ocasiones intentaron recurrir al voluntariado, pero “en nuestro país esa cultura es casi inexistente”.
Aseguraron que dejan a disposición del Estado toda la documentación contable para su revisión ya que “la transparencia es una de las banderas de la fundación”.
Por último, el comunicado expresa que “no todo está perdido, seguramente pronto esta experiencia será posible en otras manos, ojalá con el mismo amor incondicional que pusimos nosotras en esta cruzada”.
En el año 1985, liderado por Gloria Rubín, nació el grupo denominado “Palabra de Mujer”, cuyos miembro organizaban encuentros y charlas los días sábados en el Teatro Jacinto Herrera, donde intercambiaban experiencias y conocimientos sobre leyes, salud, derechos humanos de las mujeres y cualquier tema de interés especial para el sexo femenino.
En noviembre de 1993, acompañadas de más mujeres solidarias, el grupo se convirtió en fundación, adoptando el nombre Kuña Aty, con el objetivo de ayudar a hallar soluciones para los problemas que padecían las mujeres paraguayas.