Arte y Espectáculos

Trabajadores del circo señalan que precisan apoyo para subsistir

Los artistas circenses del Paraguay son parte de la población más afectada por la pandemia. Más de cien trabajadores y sus familiares se ven afectados por el cese de actividades.

Entre los rubros más afectados por la pandemia del Covid-19, resaltan los que precisan de las aglomeraciones para funcionar, tales como las propuestas circenses, teatrales y musicales. En este grupo se incluye el gremio de trabajadores de circo, quienes debido a la coyuntura se agruparon en la Unión de los Trabajadores del Espectáculo Circense del Paraguay (UTEC Paraguay).

“Metimos a mesa de entrada del Ministerio de Trabajo para que nos reconozcan como gremio. La pandemia, en ese sentido, fue algo positivo, en el sentido de que nos obligó a organizarnos. Pedimos subsidio, enviamos una lista con nuestros nombres, pero hasta ahora no tenemos respuestas”, cuenta Blas Alcaraz, trabajador del rubro.

Agrega que los artistas de circo paraguayos son excelentes y muy apreciados a nivel internacional. “Muchas veces, grandes circos de otros países contrataron a artistas paraguayos. Son compatriotas los que batieron el récord de cantidad de motociclistas dentro del globo de la muerte”, explica el gremialista, secretario general de UTEC.

Hoy existen en el país 12 grupos circenses varados por la pandemia, con unos 130 integrantes en total (adultos, sin contar a los niños). “Son empresas familiares, en general prolíficas (algunas tienen hasta 18 integrantes por familia). No son grandes empresas como las que estamos acostumbrados a ver en el Jockey Club. Nuestros circos son pequeños, y son nómadas, deambulan por el territorio paraguayo”, detalla y enfatiza que la mayoría de los trabajadores de este rubro viven al día.

“En esta situación quien más quien menos recibe algo de sus vecinos o amigos, cositas con las cuales sobreviven. Creo que son dos los que están más o menos bien, dueños de circos que se organizaron en forma, y tuvieron algo de respaldo, pues trabajaron en el exterior y de ahí trajeron dinero para organizar acá su circo”, señala.

SUBSISTENCIA. Artistas de vuelo, payasos, montadores de carpa, cantineros, acróbatas, jóvenes y adultos y los niños de cada familia precisan medicamentos y leche para los más pequeños, aclara Alcaraz, quien movido por la necesidad y la desesperación actualmente se dedica a la venta de hortalizas y frutas por delivery para solventar su familia, la cual está compuesta por hijos del corazón, y mujeres que son madres solteras.

“Vamos a seguir insistiendo, como asociación, para ver qué pasa con el subsidio. Además, envié varias cartas a nombre de la UTEC Paraguay a empresas que fabrican alimentos, supermercados, y hasta hoy no tuve resultados positivos. También solicitamos a las empresas que producen medicamentos, que nos donen medicinas, considerando que tenemos muchas criaturas en nuestros elencos, tampoco hemos tenido respuesta positiva”, señala.

Asimismo, solicitaron condonación de deudas a empresas telefónicas. “No podemos recargar o pagar los planes de las líneas celulares y sin estos elementos no podremos trabajar ni buscar ayudas”, finaliza el artista.



Pasión por el arte
Blas Alcaraz inició su carrera como actor. Fue director teatral y presidió el gremio Cepate. Lideró el Festival de Teatro Juvenil. Su pasión por el circo le llevó a estudiar esta disciplina con profesionales del país. Hizo 40 días de carpa, con todo su elenco de teatro y de ahí empezaron con el rubro circense. Su elenco, Artes Escénicas ULA, con circo, teatro y música, no actúa en carpas ni en ruedos, sino que ofrece espectáculos en teatros, escuelas, colegios, eventos de empresas privadas, y clubes.

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