La joven Rebeca Ayala sufrió un enorme susto en la madrugada de este jueves, cerca de las 3:00, cuando un desconocido ingresó a su dormitorio mientras ella descansaba.
“Yo estaba durmiendo tranquilamente en mi pieza, en la parte delantera del departamento y la ventana está pegada a la calle. De repente sentí que alguien me tapó la boca y no podía respirar. Cuando abrí mi ojo, desperté y estaba alguien en mi dormitorio, que me estaba atajando el brazo”, relató Rebeca a Última Hora.
La joven de 31 años comentó que al despertar, el hombre le dijo que no grite y que no haga nada porque, caso contrario, le iba a cortar el cuello con un cuchillo.
“Traté de calmarme bien, porque eso fue lo único que sentí que podía hacer. No tenía la fuerza para enfrentarle, ya que me estaba teniendo ahí en mi cama, por poco no se subía encima de mí”, mencionó.
La afectada relató que el lugar, ubicado en el microcentro de Asunción, estaba a oscuras y el hombre empezó a urgar, sosteniéndola del brazo. Comenzó a pedirle plata y sorpresivamente, le señaló que ya la estaba observando previamente.
“Me dijo que él ya me estaba controlando hace un tiempo, que un amigo, utilizó la palabra ‘akãsyi’, le mandó para que me haga esto a mí”, comentó.
El hombre, que aparentaba tener más de 35 años, de constitución delgada y con un tatuaje en uno de los brazos, le habló la mayor parte del tiempo en castellano.
“El me decía ‘alumbrame acá’. Quería que le alumbre con el teléfono”, relató la joven, a la par de comentar que tenía cerca de su cama, su tablet y dinero.
El invasor también le relató cómo logró ingresar a su dormitorio, al señalar que había otra persona en las afueras, que lo ayudó y que estaba esperándolo.
En un determinado momento, cuando el hombre tomó distancia, la mujer lo empujó y empezó un forcejeo. Él intentó asfixiarle con las manos y la almohada, hasta que ella logró soltarse y salir del dormitorio, pedir socorro y dirigirse hasta la pieza de su compañero de piso. En ese interin, el invasor se fugó.
“Nos cerramos en la pieza del fondo y estábamos esperando nomás. No sabíamos qué hacer, teníamos mucho miedo. Me entró mucho miedo, mucho terror. Esperé a calmarme bien, estaba temblando y ahí recién llamé a la policía”, comentó Rebeca.
Los agentes de la Policía Nacional se trasladaron hasta el lugar y llevaron a la mujer hasta la comisaría, donde formuló la denuncia.
La afectada señaló que está evaluando cómo reforzar la seguridad de su departamento.
“Obviamente tengo muchísimo miedo. No quiero que me vuelva a pasar esto, ni a nadie”, acotó.