En el marco de las festividades navideñas, la Catedral Metropolitana de Asunción, parroquias y templos de la Arquidiócesis se preparan para acoger a los fieles en las actividades litúrgicas que buscan enriquecer el espíritu de paz y reflexión con el Nacimiento del Niño Jesús en los hogares paraguayos.
El domingo 24 de diciembre, la Catedral será testigo de la solemne Misa de Nochebuena, programada para las 19:00. La celebración estará presidida por el cardenal Adalberto Martínez, arzobispo de la Santísima Asunción, quien guiará a los creyentes en un momento de profunda conexión espiritual.
El día siguiente, el 25 de diciembre, la comunidad se congregará nuevamente para la Eucaristía en conmemoración de la Solemnidad de la Natividad del Señor, a las 11:00. Esta misa será un momento especial para reflexionar sobre el significado de la llegada de Jesús al mundo, resaltando los valores de amor y esperanza que esta festividad simboliza.
Asimismo, las parroquias en los diferentes decanatos de la Arquidiócesis se suman a estas festividades con su propia programación litúrgica. Por lo que invitan a los fieles a participar activamente en las celebraciones que fortalecerán el sentido espiritual de la Navidad en los diferentes horarios (ver infografía).
Tanto la misa en la Catedral como las que se realizarán en iglesias y parroquias serán transmitidas desde las cuentas de Facebook.
El Nacimiento. En este tiempo de encuentro y de celebración, alrededor del tradicional pesebre paraguayo, la comunidad católica se une para vivir con devoción y gratitud el Nacimiento de Jesús y el inicio de un nuevo año.
En este sentido, en su discurso ante la curia el jueves, el Santo Padre destacó la consoladora revelación de que, incluso en lugares marcados por el dolor y las heridas de la historia, Dios elige nacer en el pesebre, llevando el amor del Padre a todos.
Para Francisco, la presencia divina se manifiesta con cercanía, compasión y ternura, ofreciendo un mensaje de esperanza en medio de las adversidades humanas.
Asimismo, en su última audiencia general, Francisco volvió a reflexionar sobre las figuras de la sagrada familia que hoy están en el centro de los hogares asombrando a todos sus miembros.
“Si los cristianos miramos el pesebre como algo bello, como algo histórico, incluso religioso, y rezamos, esto no basta. Ante el misterio de la encarnación del Verbo, ante el nacimiento de Jesús, necesitamos esta actitud religiosa de asombro. Si yo ante los misterios no llego a este asombro, mi fe es simplemente superficial; una fe informática. No lo olviden”, reflexionó el Pontífice.
Pesebre viviente y canto en Pediátrico
Un regalo del alma. Médicos, enfermeras y trabajadores del Hospital General Pediátrico Niños de Acosta Ñu se unieron ayer para obsequiar a los parientes y familiares un momento artístico en conmemoración a estas fechas.
Alrededor de las 10:00 de la mañana, enfermeros, limpiadores y otros trabajadores del hospital dejaron sus actividades para representar la llegada del Niño Dios.
En un sector del pediátrico, estuvieron los pastores, los ángeles, un burrito, dos gallos, María, José y el Niño Jesús bajo un techo de ka’avo, haciendo realidad la representación luego de seis años de pausa.
Una hora después, a las 11:00, los villancicos cantados por el coro de médicos residentes del hospital en uno de los sectores de espera volvió a decir presente.
A viva voz, con entusiasmo, emoción y acompañados de los padres que aguardaban consultar con sus hijos, llenaron la mañana de música, dejando un rato los diagnósticos y consultas.
Como toda celebración navideña, no faltó el Papá Noel repartiendo regalos a los niños presentes y culminando así una mañana diferente en el año.