28 may. 2024

Tamaño del Estado

El tamaño del Estado se mide usualmente a partir del Gasto Gubernamental Central (GGC) como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB). El GGC incluye no solo el gasto social (frecuentemente definido como salud, educación, seguridad social, pensiones y subsidios, entre otros), sino todo el gasto gubernamental más inversiones y transferencias. En palabras sencillas, es el papel que cumple en su acepción más amplia un Estado o los deberes que este asume con respecto a su gestión completa en un país determinado.

ESTADO. Se entiende por Estado frecuentemente una forma de organización política, dotada de poder soberano e independiente, que integra la población de un territorio. La Real Academia Española define Estado de Derecho como el régimen propio de las sociedades democráticas en el que la Constitución garantiza la libertad, los derechos fundamentales, la separación de poderes, el principio de legalidad y la protección judicial frente al uso arbitrario del poder.

OMS. Algunos estudios internacionales, como los de la Organización Mundial de la Salud, tienen como objetivo determinar la relación entre el tamaño del Estado, midiéndolo en términos generales como el gasto público y los indicadores de salud, en una muestra de países de todas las regiones del mundo. Uno de los que se utilizan como referencia proviene de la década de los noventa del siglo pasado. Se realizó un informe ecológico a partir de datos sobre el GGC y el PIB per cápita, obtenidos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) así como esperanza de vida, mortalidad materna y mortalidad infantil, de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Entre otros temas, se construyó un modelo de regresión lineal múltiple para estimar el efecto del GGC sobre salud, introduciendo también el PIB per cápita y la región correspondiente. La información completa de uno de estos estudios disponibles electrónicamente está en https://scielo.isciii.es/pdf/gs/v19n3/es_original1.pdf

SISTEMAS SOCIALES, APORTES A CAJA FISCAL Y AL IPS. Las metodologías internacionales que computan la presión tributaria suelen incluir así mismo las contribuciones a sistemas sociales, más allá de los aportes meramente impositivos. En el caso de Paraguay, por ejemplo, se definen como tributos también los aportes a las cajas fiscales y al Instituto de Previsión Social (IPS). Actualmente en este país estamos muy por encima del 10% a pesar de lo que diga el FMI.

Es así también la acertada visión de Peter Hansen, economista y consultor internacional, ex representante en Paraguay del Banco Mundial. En su opinión: “Hay mucha tierra para arar” en cuanto al impuesto inmobiliario sobre valores reales de la tierra (no así sobre las edificaciones). Según este experto, es el impuesto a la riqueza más justo y menos distorsivo. Una de las cuestiones a dilucidar en su análisis es pasar la administración de ese impuesto al gobierno central en vez de las municipalidades, lo que sin embargo es todo un dilema por la cuestión constitucional (sic).

PARAGUAY: POBREZA, INFORMALIDAD Y CORRUPCIÓN . Véase la Declaración final del personal técnico del FMI en su Misión de fecha 6 de abril de 2022, Artículo IV. En el punto 9 de la misma afirma lo siguiente: Si bien el impulso fiscal de nuestro país durante los últimos tres años fue apropiado, su convergencia hacia el tope del déficit de 1,5% del PIB en el mediano plazo es crítica si se quiere mantener la credibilidad de la política fiscal. En vista de las grandes necesidades de desarrollo y los riesgos fiscales en el sector público, esto solo se podrá lograr con una mayor movilización de ingresos gubernamentales. Paraguay no se debería permitir un fuerte recorte de las inversiones del gobierno en un momento en que necesita cerrar las brechas de infraestructura, salud y educación.

Además, prosigue el FMI, se necesitaría mayor presencia fiscal para encarar los shocks recurrentes y crear espacio para las inversiones necesarias a fin de responder al cambio climático y a la actual crisis geopolítica, entre otras razones de peso. Ante estos desafíos, las tasas tributarias en Paraguay son bajas y la relación impuestos/PIB está por debajo de cualquier otro país comparable. La reforma tributaria de 2020 fue un paso en la dirección correcta, pero las exenciones tributarias relativamente sustanciales provenientes de regímenes tributarios especiales también necesitan ser evaluadas (sic).

Más contenido de esta sección