Por Marco López
“Cuando de comida se trata, hay que probar de todo”. Con esta máxima cultivada cuando era niño por mi querida madre, doña Lorenza, y aprovechando una visita a Taiwán en compañía de colegas, encaré hace pocos días un tour frenético por algunos de sus sitios emblemáticos, guiado por los consejos y la persuasión del entusiasta Daniel Lee.
Bichos que caminan o nadan, y vegetales de todo tipo –preparados al vapor, al horno, fritos, asados, fermentados e incluso crudos– desfilaron por mi paladar en un recorrido inolvidable. Sabores y texturas que quedarán por siempre grabados en la memoria.
A continuación, recomiendo algunos locales y platos imprescindibles para quienes tengan el privilegio de visitar esta hermosa nación y se animen a incorporar una nueva paleta gastronómica en sus vidas.
Mercado Nocturno de Raohe
El lugar ideal para romper el hielo sin preámbulos. Una explosión de aromas se desprende del desfile de carritos ubicados a lo largo de una calle peatonal de 600 metros. Para los corajudos, el tofu apestoso con kimchi es un desafío que recompensa con un sorprendente y delicioso sabor.
Dragón Restaurant
Del bullicio de la comida callejera saltamos a un clásico. Aquí el plato ineludible es el pato braseado. Una verdadera delicia gastronómica. Para los que se animan a más, las “garras de fénix” (patas de pollo) se derriten en la boca entregando su famosa y apreciada gelatina.
Hua Niang Bistro
Tiene carácter informal y es uno de los sitios favoritos del CEO de Nvidia, Jensen Huang. Aquí me deleitaron varios platillos. Destaca el hígado de cerdo a la plancha. Quienes aprecian la versión vacuna de este corte no saldrán decepcionados.
Din Tai Fung
Enclavado en el emblemático Taipéi 101, este exclusivo restaurante es recomendado por la prestigiosa Guía Michelin. Los xiaolongbao (empanadillas al vapor) tienen un nivel de elaboración que roza la perfección, con rellenos de todo tipo. Para los paladares más exquisitos se recomienda la opción con trufa. Advertencia: Hay que hacer fila para entrar y la demora puede ser larga.
El Gran Hotel Taipéi
De un sitio histórico y monumental no se podía esperar menos. Platos tradicionales y de la alta gastronomía internacional se ofrecen en los varios restaurantes que alberga. En el Golden Dragon se disfrutan delicadísimas preparaciones. Los langostinos salteados con espárragos grillados y el cerdo braseado acompañado con la salsa especial del chef me dejaron gratas sensaciones.
Villa Qinbi
En esta pequeña localidad que recuerda a una villa italiana y está ubicada en las Islas Matsu, probé el plato más raro de este viaje. Se trata de una cazuela de porotos y cebada, coronada con empanadillas doradas de batata dulce rellenas de maní molido. Todo ello asentado sobre una base de hielo picado. Solo para intrépidos.
Cha Cha (carne paraguaya)
Sí, el producto vacuno paraguayo es muy apreciado en la isla. Los jóvenes taiwaneses se congregan en el restaurante Cha Cha para cocinar los cortes en las pequeñas parrillas incrustadas en las mesas. También se puede conseguir en la carnicería Thomas Meat, donde los cortes de carne paraguaya se codean con el famoso wagyu japonés y otras selectas variedades provenientes de Estados Unidos y Australia.
Hotel Royal Taipei
En el restaurante de este hospedaje de estilo japonés existe una amplia variedad de opciones de gran calidad. La ensalada de medusa y ají, un plato frío y tradicional, fue un descubrimiento que me acompañó en todos los desayunos. Para comer el mejor cheesecake de la ciudad, hay que visitar la confitería instalada en la planta baja.