En el marco del Día Internacional de la Mujer, el Banco Central del Paraguay realizó la V Jornada de Mujeres Líderes, que reunió a autoridades monetarias de la región para reflexionar sobre las experiencias, desafíos y perspectivas del liderazgo femenino en el ámbito económico y financiero.
Durante el encuentro, el presidente del BCP, Carlos Carvallo, señaló que si bien las mujeres tienen en promedio igual o mayor nivel educativo que los hombres, su participación en el mercado laboral sigue siendo menor y persisten brechas salariales y de acceso a cargos de liderazgo.
“El hecho de que una economía no aproveche plenamente el talento de la mitad de su población implica que está operando por debajo de su potencial”, sostuvo. Desde una mirada económica, agregó que esta situación representa un costo en términos de productividad, innovación y crecimiento de largo plazo.
Carvallo destacó que dentro del Banco Central se registran avances en materia de participación femenina, con más mujeres ocupando cargos técnicos, gerenciales y en el directorio. Sin embargo, consideró que todavía queda camino por recorrer. “Las instituciones públicas y privadas necesitan diversidad porque mejora la calidad de las decisiones y fortalece la legitimidad de las políticas”, afirmó.
En el caso de Paraguay, la participación femenina en los niveles de decisión del sistema financiero aún es limitada. “Acá, en Paraguay, el 18% del sistema financiero tiene mujeres en la alta gerencia”, señaló Liana Caballero, miembro titular del Directorio del Banco Central del Paraguay.
Desafíos. Por su parte, la vicepresidenta del Banco Central del Uruguay, Ana Claudia de los Heros, subrayó que el desafío no es ocupar los espacios de los hombres, sino aportar una perspectiva propia. “Las mujeres no deben desempeñar los roles de manera masculina. Tenemos una mirada distinta que puede enriquecer las decisiones económicas y financieras”, expresó.
La economista recordó que el sector económico y financiero ha estado históricamente dominado por hombres, lo que representó uno de los principales desafíos de su trayectoria profesional. Según indicó, visibilizar las brechas es clave para avanzar en políticas públicas que las reduzcan.
En ese sentido, mencionó que en Uruguay existen diferencias en educación financiera, acceso al crédito y uso del financiamiento. Las mujeres empresarias, por ejemplo, acceden menos al crédito y cuando lo hacen suele estar orientado al consumo del hogar o al cuidado familiar, mientras que los hombres tienden a destinarlo más a inversiones empresariales.
La presidenta del Banco Central de Chile, Rossana Costa, coincidió en que la presencia femenina en altos cargos del sistema financiero aún es limitada. En su país, las mujeres ocupan cerca del 17% de los puestos directivos del sector.
“Motivar a más mujeres a llegar a cargos de liderazgo es el resultado de una trayectoria larga. Hay que entusiasmar a las jóvenes para que ingresen a carreras que todavía se perciben como masculinas, como economía, finanzas o tecnología”, indicó.
Las autoridades coincidieron en que avanzar hacia una mayor participación femenina en la economía no solo es una cuestión de equidad, sino también de desarrollo. Incorporar más talento femenino en los espacios de decisión contribuye a mejorar las políticas públicas y fortalecer el crecimiento económico.
- La Cifra 45 por ciento de mujeres ocupan cargos de alta gerencia en el sistema financiero, en países como Francia y Canadá.