La historia de una disciplina suele escribirse como genealogía de autores: quién leyó a quién, qué se discutió, qué se publicó. Sociología paraguaya: Dos momentos, de Carlos Aníbal Peris, propone una entrada menos amable y más reveladora: la de los permisos. Antes de que una sociedad produzca conocimiento sobre sí misma, alguien tiene que autorizarla a hacerlo. En el Paraguay, ese permiso fue negado dos veces, con setenta años de distancia y con dos procedimientos distintos.
El primer momento transcurre entre 1900 y 1913. El país abre entonces una de las primeras cátedras de sociología de América Latina, de la mano del positivismo y de Cecilio Báez, y la reacción no se hace esperar: en Villarrica, la disciplina recibe lo que un folleto de época llamó, sin metáfora, su primer bautismo de sangre.
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La Iglesia católica aparece ahí como adversaria frontal de una ciencia que se propone explicar el orden social sin recurrir a la providencia.
El segundo momento empieza en 1972, y su interés está en la inversión. La carrera de Sociología se abre en la Universidad Católica: la institución que había combatido a la disciplina es ahora la única capaz de alojarla, porque bajo la dictadura es también el último espacio con algún margen. Pero el margen tiene un límite, y en 1983 la carrera se cierra. Esta vez no hay bomba ni mártir: hay expediente, resolución, sello.
Ahí está, para el autor, la lección más dura del libro. La segunda clausura fue más eficaz que la primera precisamente porque no dejó cicatriz visible. La violencia física produce memoria; la violencia administrativa produce olvido. El primer momento nos legó un folleto que todavía se lee; el segundo dejó un hueco que durante décadas se explicó como falta de vocación, de masa crítica o de interés nacional por las ciencias sociales. No fue nada de eso: fue una decisión, y está documentada.
De ahí la apuesta metodológica. El libro se sostiene en fuentes de difícil acceso —expedientes universitarios, documentación institucional, material del Archivo del Terror— y de esa elección surge una ironía que atraviesa todo el trabajo: el aparato que vigilaba es el que conservó, y el historiador termina reconstruyendo la vida intelectual del país con los papeles de quienes la reprimieron.
La pregunta que queda abierta no es solo historiográfica. La sensación de que la sociología paraguaya siempre está empezando de nuevo no es un rasgo de carácter nacional ni una fatalidad: es el efecto de dos cortes bien fechados. Reponer esa continuidad es, también, una manera de discutir el presente —qué se puede investigar, quién lo financia, qué preguntas siguen resultando inoportunas.
Ficha:
- Libro: Sociología paraguaya: Dos momentos
- Autor: Carlos Aníbal Peris
- Presentación: Ramón Fogel
- Epílogo: Luis Ortiz
- Editorial: Commune Editores – Facultad de Ciencias Sociales, UNA
- Lanzamiento: viernes 21 de agosto a las 19:20
- Lugar: FACSO–UNA, en el marco del Simposio de Sociología 2026, con comentarios de la Prof. Ada Vera (Decana), el Prof. Luis Ortiz y el Prof. Ramón Fogel
- Entrada: Libre; se obsequian ejemplares a los asistentes.