La mujer lamentó la situación por la cual está atravesando y por las mentiras que según ella se están diciendo en torno al caso de su hijo, quien tiene doble reconocimiento en el Registro Civil. Ella considera que se hizo todo un montaje para encubrir al diputado Antonio Buzarquis, según comentó durante una entrevista a radio Monumental 1080 AM.
El caso inicia en el 2015 cuando Claudia Silvero solicita al parlamentario el reconocimiento de su hijo y la pensión alimentaria correspondiente. El legislador decidió establecer una demanda por extorsión y la mujer fue imputada.
La situación es que el niño fue reconocido en dos ocasiones en el Registro Civil, por quienes alegaban ser su padre. El primero fue Luciano Acosta, secretario privado del diputado cuyo certificado salió en mayo del año pasado, posteriormente, el reconocimiento vino de parte del parlamentario, el pasado 30 de diciembre.
Uno de los hechos llamativos es que hasta esa fecha Buzarquis negaba ser el padre del menor, incluso realizó una conferencia de prensa para “aclarar” la situación. Silvero también contradijo el testimonio del oficial del Registro Civil que realizó el reconocimiento en ambas ocasiones y del funcionario de la Cámara de Diputados.
Luciano Acosta dijo que supuestamente tuvo una relación con la mujer y que fue ella misma quien le pidió que reconociera a su hijo. Señaló que juntos fueron a hacer el reconocimiento hasta la oficina ubicada en Caaguazú.
El funcionario calificó a Silvero de ser una extorsionadora profesional y de usarle a él para llegar hasta el diputado. Refirió que le pasó plata a escondida de su matrimonio hasta que se dio cuenta de que el niño no le parecía nada a él.
Sin embargo, el mismo Acosta recordó que debido a los problemas familiares a raíz de esa situación fue a hablar con el legislador para afirmarle que el menor no era su hijo. Acosta refirió que la repuesta de Buzarquis es que sospechaba ser el padre del niño.
Mientras que el oficial del Registro Civil, Diego Manuel Crosta, dijo que Luciano llegó junto a una mujer para reconocer al menor, pero no supo precisar si era verdaderamente la madre.
En ese punto, Silvero aseguró que nunca acompañó a ninguno de los dos hasta el Registro Civil y que cualquier firma suya en un acta sería falsa. La misma está dispuesta a que se realice un peritaje caligráfico.
Después refirió que “la demanda por extorsión de Antonio (Buzarquis) era para abrir el paraguas nomás porque tenía miedo de que yo le haga una demanda por filiación”, relató la mujer. Agregó que el mismo parlamentario le comunicó tiempo después que retiraría la demanda.
VERGÜENZA. Ella se siente humillada y lamenta no tener una buena asesoría jurídica porque le es difícil encontrar un abogado confiable para ayudarle.
“Mi hijo tiene mi apellido, para mí sería una vergüenza que mi hijo tenga el apellido Buzarquis después de esta humillación. Agradezco que sea bebé y no entienda nada de esta mierda que le rodea”, manifestó. “Ahora van a decir cualquier cosa para taparse, pero el daño está hecho”, continuó.
En otro momento también contradijo a Manuel Crosta, quien había afirmado que el diputado se acercó hasta su oficina para realizar el reconocimiento. Pero Silvero confiesa que el parlamentario, supuestamente, le mencionó que arregló todo sin la necesidad de irse hasta el Registro Civil, sobre todo, porque no tenía documentaciones para hacerlo.
El director del Registro Civil, José Cogliolo, informó que la oficina de la institución ubicada en Caaguazú está siendo fiscalizada en busca de documentos respaldatorios.
Ambos trámites los realizó el funcionario Diego Manuel Crosta, quien será apartado mientras dure la intervención, según anunció Cogliolo.
El procedimiento legal es que se realice un juicio de filiación para que Buzarquis figure como padre del niño.