Las declaraciones del presidente Santiago Peña fueron realizadas durante el acto oficial de apertura de la III Reunión de Coordinadores de Redes Especializadas y Grupos de Trabajo de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (AIAMP), la XVII Reunión del Comité Ejecutivo de la AIAMP y la XXXIX Reunión Especializada de Ministerios Públicos del Mercosur, desarrolladas en Paraguay con participación de fiscales y autoridades judiciales de distintos países de la región.
En su discurso, el mandatario destacó el simbolismo de que el encuentro se realice precisamente en la zona de la Triple Frontera, históricamente señalada por organismos internacionales y sectores políticos como un área vulnerable para operaciones del crimen organizado.
“Durante mucho tiempo, esta zona fue considerada sinónimo de criminalidad, delincuencia organizada, de oscuridad, injustamente estigmatizada”, afirmó Peña ante representantes de ministerios públicos iberoamericanos.
El jefe de Estado sostuvo que hoy existe una decisión clara de revertir esa imagen y de demostrar el compromiso regional en la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales.
“Felicito a los organizadores por la decisión de enviar un poderoso mensaje simbólico a toda la comunidad internacional de que estamos tomando en serio la lucha contra la criminalidad en esta zona”, expresó.
Peña insistió en que las fronteras deben dejar de ser vistas como espacios de división y pasar a convertirse en territorios de integración y cooperación. “La frontera ya no puede ser considerada un símbolo de lo que nos separa, sino que tiene que simbolizar lo que nos une”, manifestó.
Lea más: Brasil adquiere embarcación blindada para combatir delitos transfronterizos
En esa línea, remarcó que el avance del crimen organizado obliga a los países de la región a actuar de manera coordinada. “El crimen, lastimosamente, no tiene fronteras; por el contrario, se aprovecha de las debilidades fronterizas para crecer y causar estragos”, advirtió.
El mandatario enumeró entre las principales amenazas el narcotráfico, el lavado de dinero, la trata de personas, la corrupción y el ciberdelito, fenómenos que definió como “plenamente transnacionales”.
Frente a ese escenario, defendió la necesidad de fortalecer la articulación entre fiscales especializados y organismos de investigación. “La coordinación entre fiscales especializados deja de ser una opción para convertirse en una exigencia imperiosa e irrenunciable”, afirmó.
Peña también subrayó que la cooperación regional representa hoy una herramienta indispensable para enfrentar estructuras criminales cada vez más sofisticadas. “Tenemos que entender que si no nos unimos todos, la delincuencia triunfará”, sostuvo.
Durante su intervención, el presidente reivindicó además el papel histórico de Paraguay como punto de integración regional y aseguró que el país busca consolidarse como un espacio de cooperación institucional en la lucha contra el crimen organizado.
“Espero que en estos días el Paraguay sea también amparo y reparo de la lucha contra el crimen”, concluyó.