CIUDAD DEL ESTE
En San Rafael, la inundación no solo obliga a las familias a abandonar sus casas, sino que también transforma por completo la vida cotidiana. Con el arroyo Acaraymí desbordado y el río Paraná frenando su desagüe, los vecinos buscan la manera de seguir adelante en medio del agua, la incertidumbre y el temor de perder lo poco que lograron salvar.
El puente que conecta los sectores norte y sur quedó completamente cubierto, lo que dejó interrumpido el paso terrestre. Ante esta situación, los pequeños botes de madera se convirtieron en el principal medio de transporte de los pobladores, que los utilizan para cruzar de un lado a otro, realizar sus mandados y tratar de cumplir con sus actividades diarias.
La escena refleja el esfuerzo de una comunidad que intenta mantener cierta normalidad en medio del caos. Mientras algunas familias cargan sus pertenencias para ponerlas a salvo, otras dependen de las embarcaciones para llegar a sus destinos o comunicarse con vecinos y familiares que quedaron separados por las aguas. Lo que antes era un trayecto habitual ahora requiere organizarse, buscar ayuda y sortear los sectores inundados.
La emergencia también golpea a quienes deben dejar sus hogares, muchas veces sin saber cuándo podrán regresar ni en qué condiciones encontrarán sus viviendas. Cada traslado representa la preocupación por los muebles, los electrodomésticos, los documentos y los recuerdos que quedaron expuestos al avance del agua.
De acuerdo con el reporte de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) unas 185 familias, equivalentes a más de 700 personas, fueron evacuadas en Ciudad del Este. Itaipú informó, por su parte, que brindó asistencia a más de 100 familias de San Rafael, con trabajos de traslado de pobladores y retiro de pertenencias.
Para el trabajo de asistencia se movilizan 32 camionetas y una embarcación, con participación de Itaipú Binacional, la Tercera División de Infantería, la Prefectura Naval del Este, la SEN, la Gobernación, la Policía Nacional y la Comuna local. Los afectados fueron trasladados a refugios instalados en zonas altas, viviendas de familiares y otros lugares seguros
MÁS AFECTADOS. La emergencia no se limita a San Rafael. Los reportes oficiales y los operativos de asistencia identificaron otros sectores de Ciudad del Este con viviendas inundadas, familias damnificadas y calles anegadas por el desborde de cursos de agua y la acumulación de lluvia.
Entre las zonas que reciben asistencia figuran Remansito, donde unas 25 familias ribereñas fueron afectadas; el sector del muelle y el arroyo Saltito; San Agustín; el asentamiento 8 de Diciembre, perjudicado por el desborde del arroyo Amambay; el kilómetro 9 Monday; el barrio 23 de Octubre y Che La Reina.
La Municipalidad también identificó calles y sectores vulnerables en Ciudad Nueva, Santa Ana, María Auxiliadora, Juan Pablo II, el kilómetro 12 y el microcentro. Entre las avenidas con tramos afectados por el agua se encuentran Adrián Jara, Eusebio Ayala, San Blas y Concejal Romero.
En Presidente Franco, la preocupación se concentra en zonas bajas de los barrios San Juan, San Antonio y María Auxiliadora, además de sectores comprendidos entre los kilómetros 9 y 11 Monday. También se reportaron familias afectadas en localidades de Domingo Martínez de Irala, Hernandarias y Minga Guazú, de acuerdo con los informes difundidos durante la emergencia.
La extensión de los puntos afectados obliga a distribuir equipos y recursos entre distintos distritos, mientras las instituciones mantienen el monitoreo de las zonas ribereñas y de los lugares donde el agua puede avanzar sobre viviendas y caminos.
Ante la persistencia de las lluvias y el aumento de las inundaciones, la Gobernación de Alto Paraná conformó el Centro de Operaciones de Emergencia (COE), que funciona en el Salón Carlos Antonio López. El organismo reúne a representantes de la SEN, Itaipú Binacional, la Armada Paraguaya, los bomberos voluntarios y otras instituciones para centralizar las tareas de respuesta.
El trabajo incluye la coordinación de evacuaciones, el traslado de familias, la distribución de alimentos y otros insumos, así como la habilitación de espacios seguros para recibir a los damnificados. La Municipalidad de Ciudad del Este también habilitó un albergue temporal en el polideportivo de la Escuela Municipal de Oficios, donde se brinda resguardo y asistencia a las personas que debieron dejar sus casas.
Las instituciones instaron a la población a evitar el tránsito por calles inundadas y a seguir las indicaciones de los equipos de emergencia. Para solicitar ayuda, está habilitada la línea 132 de la Central Departamental de Alarmas.
Monitoreo
Itaipú Binacional mantiene un monitoreo permanente de los ríos Paraná e Iguazú. Uno de los factores que inciden en la crecida es el aumento del caudal del Iguazú, que desemboca en el Paraná, aguas abajo de la represa. Cuando el volumen del primero aumenta, disminuye la capacidad de escurrimiento del Paraná en la zona de confluencia, lo que favorece la elevación del nivel de las aguas, fenómeno conocido como efecto de remanso.La entidad señaló que puede regular el caudal
Liberado desde su embalse, pero no controlar las aguas del río Iguazú. Por ello, las precipitaciones intensas en ambas cuencas pueden provocar subidas rápidas del Paraná, aun cuando se adopten medidas preventivas para reducir los impactos.