“Un año de vida con suerte te queda” es uno de los mensajes amenazantes que Daniel Romeu Enmanuel Carrilho le enviaba desde la cárcel a su ex pareja. En juicio, se comprobó que él la llamó 73 veces y desde 24 números de teléfonos distintos, por lo que fue condenado a 12 años de prisión (10 años más 2 de medidas de seguridad), por violencia psicológica por medios telemáticos.
La histórica condena es hasta ahora la más alta por este hecho, dictada por los jueces de Sentencia Olga Ruiz, Mario García y Celia Salinas.
Durante un año y diez meses, Carrilho le intimidó, hostigó y amenazó de muerte a su ex pareja a través de llamadas, mensajes, audios y videos estando él recluido en diferentes penitenciarías del país.
Lo grave del caso es que el hombre ya fue condenado a tres años de cárcel en el 2023 por hechos simulares y en el 2018 también tuvo otra sentencia por violencia familiar y siempre a la misma mujer, su ex pareja, madre de sus tres hijos menores de edad.
Los hechos. Era el 9 de agosto del 2023, cuando la víctima, quien trabajaba en la zona céntrica de Asunción, recibió una llamada desconocida. No se esperaba quién le hablaría del otro lado.
Era Daniel Carrilho, quien acababa de ser condenado por violentarla. Le contactó simplemente para decirle: “Salgo de acá y te voy a matar”, y luego cortó de inmediato.
Al otro día le volvió a llamar, pero ella ya no contestó.
El 22 de agosto, la llamada ya fue de otro número: “Querés llevar la fiesta en paz o querés que este año sea tu funeral...?”, “Un año de vida con suerte te queda”, le dijo y todo quedó grabado en el celular.
El hombre no solo la llamó a su número personal, sino que conocía la línea baja del trabajo de ella.
A partir de ese mes y durante los próximos casi dos desesperantes años, las llamadas y mensajes no pararon. El hombre –en aparente complicidad penitenciaria– consiguió 24 chips diferentes.
Le llegó a decir incluso en un mensaje que le había enviado una canasta de desayuno con “su chofer” y dinero.
Ella no sabía que se trataba de él, ya que el mensaje no era amenazante y cuando este le llamó y contestó, reconoció la voz y de inmediato lo cortó.
Era marzo del 2025 cuando, de otro diferente número ella volvió a recibir un texto que decía: “Muero por ver esa garganta descuartizada...”.
En junio del mismo año, le envió un mensaje diciendo: “Hola, no hay cura, cambiá tu actitud antes que salga. Te quedan 9 días, ok, fácil es hablar como gente entendida, Daniel soy”.
Él constantemente le enviaba fotos y videos para una sola vez, que ella fue captando con otro celular y donde se veía el centro de reclusión.
No salió. Lo que la Fiscalía demostró en el juicio es que Daniel Carrilho pretendía intimidarla con su pronta salida de la penitenciaría, ya que había compurgado la condena de tres años por violencia.
El 7 de julio del 2025, el hombre recuperó su libertad, pero ante la nueva denuncia de la mujer, la fiscala María Segovia ya había ordenado su detención y nuevamente quedó preso.
“Este caso reveló la permeabilidad del control del sistema penitenciario”, mencionó la agente e insistió que este “logro (la condena)” debe ser acompañado con controles en la penitenciaría, prohibiendo el acceso a un celular e internet.
- “Este caso reveló la permeabilidad del control del sistema penitenciario y el logro (la condena) debe ser acompañado con monitoreo, como la prohibición de celular e internet”. María Segovia, fiscala de la Unidad contra la Violencia.
Desde la prisión intimida a mujer y ella teme por su vida
Una mujer oriunda de Fulgencio Yegros, Caazapá, grabó un video para denunciar una amenaza de muerte por parte de un hombre recluido en la cárcel de Coronel Oviedo. Posteriormente, el recluso fue trasladado a la penitenciaría de Emboscada.
Se trata de Clara Nimia Brítez, quien difundió las imágenes del sospechoso a través de las redes sociales para pedir auxilio a las autoridades, afirmando que el hombre le envió al celular.
Según reveló, recibió mensajes intimidatorios señalando a Isaías Samuel Arréllaga Lagrave como supuesto autor del hecho.
En su denuncia, que ya está en manos del Ministerio Público, mencionó a Isaías como interno de la ex cárcel de Tacumbú, hoy en día denominada Centro Nacional de Prevenidos, pero tras las primeras diligencias se confirmó que en realidad guarda reclusión en la Penitenciaría Regional de Coronel Oviedo.
“Estoy mandando este video para pedir auxilio; estoy recibiendo amenaza de muerte desde el penal de Tacumbú. Soy una mujer humilde, me llegó este video de amenaza de muerte. No es justo que un muchacho que tiene vicio haga esto. Yo no tengo nada que ver con él”, explicó en su video la mujer.
Relató que las intimidaciones llegaron a través de mensajes a su teléfono celular. Según su testimonio, el hombre sería un consumidor.
Traslado. Luego de que el video tomó estado público, el Ministerio de Justicia emitió un comunicado señalando que se realizó una intervención en el Pabellón C del penal ovetense, donde se incautó el teléfono celular y un cuchillo que habría sido usado para amenazarla.
Luego del procedimiento se ordenó el traslado del interno a la cárcel Martín Mendoza de Emboscada, en Cordillera.
Isaías fue procesado como autor de un hecho de homicidio doloso ocurrido en junio de 2025 en el barrio Roberto L. Petit de Asunción.