El analista político Esteban Caballero consideró que el comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE) para desmarcar al Gobierno paraguayo de las declaraciones de la senadora Celeste Amarilla sobre el futbolista francés Kylian Mbappé fue una reacción desproporcionada.
A su criterio, un pronunciamiento institucional de la Cancillería no era necesario y bastaba con una manifestación del presidente Santiago Peña o del canciller, al tiempo de advertir que la polémica también abre el debate sobre el tratamiento que reciben las expresiones de dirigentes oficialistas y opositores.
“Me parece que un comunicado formal de Cancillería estaba fuera de lugar. Bastaba un tuit del presidente o del canciller desmarcándose de las expresiones racistas de la senadora”, sostuvo Caballero al ser consultado sobre la controversia.
El analista recordó que, en los sistemas democráticos, es habitual que legisladores expresen posiciones personales o incluso contrapuestas a la política exterior del gobierno de turno, sin que ello implique necesariamente un pronunciamiento oficial del servicio diplomático.
“Es muy frecuente que legisladores tomen posturas distintas a la política exterior del gobierno en funciones”, señaló, al remarcar que la independencia de poderes permite que existan opiniones divergentes entre el Congreso y el Poder Ejecutivo.
Caballero también planteó interrogantes sobre la oportunidad y el criterio utilizado por la Cancillería para emitir el comunicado, sugiriendo que la reacción pudo haber estado influenciada por la pertenencia política de la autora de las declaraciones.
“No sé si hubiesen sacado un comunicado similar si se tratase de un legislador del partido de gobierno”, expresó, dejando abierta la discusión sobre si el Ejecutivo aplica la misma vara frente a expresiones polémicas provenientes del oficialismo.
Desproporción. En igual sentido, el ex canciller nacional Euclides Acevedo dijo que el Gobierno le dio demasiada trascendencia a algo que pudo haber quedado en un episodio de mal gusto, sin llegar a alterar o provocar fricciones entre dos naciones amigas como Paraguay y Francia.
“Sin duda, hay una desproporción entre las declaraciones, las contradeclaraciones y el escándalo provocado”, sostuvo.
La polémica adquirió dimensión internacional luego de que el propio Kylian Mbappé respondiera a las expresiones de la senadora a través de sus redes sociales, donde acusó a la legisladora paraguaya de racismo.
El episodio generó una fuerte repercusión mediática y motivó que la Cancillería emitiera un comunicado reafirmando el compromiso del Paraguay con la igualdad, el respeto y la lucha contra toda forma de discriminación.
Hubo varias reacciones, incluso de distintos países.
- “Me parece que un comunicado formal de Cancillería estaba fuera de lugar. Bastaba un tuit del presidente o el canciller desmarcándose de las expresiones”. Esteban Caballero, analista político.