ÑEEMBUCÚ
El río Paraná continúa en creciente, desde Cerrito hasta su confluencia con el río Paraguay. Vastas zonas del Departamento de Ñeembucú son anegadas por la riada. Este panorama preocupa a los productores fundamentalmente aquellos que utilizan los sitios bajos.
Los productores están trabajando en aumentar el volumen de la miel orgánica, certificada nacional e internacionalmente, y mejorar el rendimiento de las colmenas, esto en un departamento con las condiciones ideales.
Frente a la previsión de las inminentes riadas, entre 80% y 90% de los colmenares pueden verse afectados, según Arturo Benítez, presidente de la Asociación de Apicultores de Ñeembucú.
Los productores de miel de abeja igualmente ya sienten que esta nueva inundación provoca un escenario complicado.
“Estamos previendo todo lo relacionado con el fenómeno de El Niño; la mayoría de las colmenas están instaladas en la ribera del Paranamí, desde Paso de Patria hasta Cerrito”, dijo Benítez.
Con este escenario todo lo que se dispone en estos sitios, deben ser reubicados en otro lugar.
Refirió que esto es un trabajo muy complejo, motivo por el cual el operativo para el apicultor es delicado, ya que se trabaja con seres vivos.
Resaltó que sacar las colmenas de sus zonas de confort, de su hábitat donde las abejas trabajan es complicado, indicó el productor.
“Estamos muy atentos ante esta nueva embestida del río Paraná; en otras épocas, la correntada del río se llevaba todas las cajas colocadas en estos lugares”, recordó el técnico.
Tiempos de cosecha. Los apicultores están a las puertas de iniciar el periodo de zafra. En lugar de celebrar, se encuentran en alerta –dijo-– todos los socios que se dedican a esta actividad. En los meses de noviembre y diciembre normalmente ya se tiene la primera cosecha.
Pese al riesgo que suponen las riadas, varios productores acordaron mantener sus cajas con los panales en estos sitios que ya comienzan a sentir el desborde del río.
“Con esto las abejas son sometidas a un estrés, no pueden operar en condiciones normales. Son meses de plena actividad y producción para las colmenas”, indicó Benítez.
Benítez refirió que, en el peor de los casos, se puede dar mortandad de las abejas, en caso de súbitas crecidas.
La miel de los humedales de Ñeembucú es un producto orgánico, producido por los comités de apicultores, ubicados a orillas de los ríos Paraná y Paraguay, desde la década de los noventa. Proceden de Paso de Patria, General Díaz, Isla Umbú y Cerrito.
Actualmente, la cosecha del producto orgánico es de 1.500 kilos, frente a los 8.000 kilos que se produce normalmente, por lo que el nuevo repunte del Paraná pone en aprietos al sector.