Desde hace años Teherán brinda apoyo al grupo palestino Hamás, al libanés Hezbolá y a los rebeldes hutíes de Yemen, organizaciones consideradas “terroristas” por Estados Unidos, lo que condujo a Irán a ser objeto de sanciones internacionales.
Hezbolá estuvo representado por altos dirigentes, entre ellos el ex ministro Mohamed Fneish y varios diputados, según la cadena Al Manar, vinculada al movimiento.
Por parte de Hamás, varios miembros de su buró político viajaron a Irán para asistir a los funerales, entre ellos su jefe, Mohamed Darwish, según un comunicado.
En julio de 2024, el entonces líder político de Hamás, Ismail Haniyeh, fue asesinado por Israel en un ataque contra una residencia situada al norte de Teherán, después de haber asistido a la ceremonia de investidura del presidente Masud Pezeshkian.
El histórico líder de Hezbolá, Hasán Nasralá, murió en septiembre de 2024 en un ataque aéreo israelí contra los suburbios del sur de Beirut.
A las ceremonias celebradas el sábado en Teherán también asistieron Ziyad al Najala, líder de la Yihad Islámica Palestina y aliado de Hamás, y Dhaif Allah al Shami, un alto dirigente de los rebeldes hutíes de Yemen, informó la televisión estatal iraní.
Varios dignatarios extranjeros rindieron homenaje el viernes al ayatolá Alí Jamenei, quien dirigió la República Islámica de Irán durante casi 37 años.
Jamenei murió el 28 de febrero, junto con varios miembros de su familia y otros altos responsables iraníes, en el primer día de la ofensiva israeloestadounidense contra Teherán que desencadenó la guerra regional.
Este sábado, multitudes se congregaron en la Gran Mosalá, complejo religioso y político de la capital iraní, donde se expone su féretro, para dar el último adiós al ayatolá, quien tenía la última palabra sobre las principales decisiones del Estado.
Fuente: AFP.