Viernes|4|JULIO|2008
<em>Por Manuel Martínez Domínguez | Director del Ateneo Paraguayo</em>
***
La notable labor humanista del doctor Juan Max Boettner abarcó el servicio a sus semejantes como médico, artista y gestor cultural. Destacamos aquí su altruismo al servicio de sus compatriotas, en su faceta de músico, mecenas y protector, sobre todo a raíz de la ingente labor realizada desde el Ateneo Paraguayo, la institución de sus anhelos, a la que prestigió ejerciendo la presidencia de dos de las comisiones directivas más brillantes de su historia institucional.
Juan Max Boettner nació en Asunción el 26 de mayo de 1899. Fueron sus padres el tudesco Alfredo Boettner y la francesa María Victoria Gautier. A los diez años, viaja a Alemania a proseguir los estudios, hasta graduarse de bachiller en 1919. Hacia los trece años, en la patria de Bach, Bethoveen, Brahms, inicia sus estudios musicales abocado a la ejecución del piano.
Su espíritu creador se reveló muy pronto: sus primeras obras musicales las compuso a los 17 años.
En 1920, prosiguiendo su estudios de medicina en Buenos Aires, compone el tango “Chacha” dedicado a su hermanita Hortensia. El original, conservado en los Archivos del Ateneo Paraguayo, y una copia digital en este Museo, revela otra faceta de Juan Max: su predisposición para el dibujo. Gran parte de su obra musical se encuentra ilustrada por él .
Más tarde, siendo médico expresaría “la Música me brinda comprensión generosa a la tensión profesional, causada por el dolor humano”.
El 22 de julio 1945, en Asamblea General Ordinaria fue elegido presidente del Ateneo Paraguayo, sucediendo al gran artista Jaime Bestard. El cargo lo volvió a ocupar en 1956 hasta su muerte, acaecida en 1958.
Boettner irrumpe auspiciosamente como titular del Ateneo logrando el Decreto - Ley No. 91 del 25 de agosto de 1945, por el cual se libera de Impuestos Municipales y Fiscales al Ateneo Paraguayo, otorgado por el Presidente Higinio Morínigo. Este decreto permite la exoneración de impuestos municipales al Ateneo hasta la fecha, y de los fiscales hasta el advenimiento de la actual ley de adecuación fiscal.
Las arcas del Ateneo empiezan a tener un flujo interesante: Boettner sube la cuota social a 1 guaraní por mes. En ese año de 1945 queda constituida la Orquesta Sinfónica (actual OSCA) por gestiones de don Honorio Campuzano, a quien Boettner confiere la distinción de Socio Honorario del Ateneo Paraguayo por este remarcable acontecimiento. Más tarde, en 1957, Boettner integra el Directorio de la Orquesta.
Se incorpora el Círculo Paraguayo de Ajedrecistas como una Sección o Departamento del Ateneo Paraguayo, bajo la dirección de Luis Oscar Boettner.
La Comisión presidida por Boettner logra que los primeros y terceros martes y miércoles de cada mes, sea cedido el teatro municipal para funciones a beneficio del Ateneo Paraguayo. Esta comisión Directiva, tiene poder de decisión sobre la programación de esas fechas en lo que se refiere al ya legendario teatro municipal.
23 de Enero de 1946: se inicia el Concurso para la Construcción de un Palacio de las Bellas Artes, para sede de la institución. Resulta ganador del Concurso el ingeniero y arquitecto polaco Bruno Paprocki. El proyecto está valuado en Gs. 350.000, de los cuales el estado ya adelanta 100.000. El 23 de Abril de 1946 e inicia la construcción del magno edificio. Desgraciadamente, el 27 de Febrero de 1947 se paraliza la construcción, a raíz del incidente perpetrado entre la puesta en escena de la obra titulada “La esposa del Ministro” (de la autoría de Ernesto Báez) y el Sr. Ministro de Hacienda Juan Natalicio González. En abril del 47 la ciudadanía es informada de la interrupción de la monumental obra debido “al conflicto del 47".
La marcada tendencia musical del Ateneo, se afianza en este periodo. En el marco de los Jueves culturales, se realizan foros de discusión musical conocidos como “Charlas musicales”, dirigidos por el mismo Juan Max o por el Director de la Sección de Música, su entrañable amigo Juan Carlos Moreno González, a quien dedica varias de sus obras, entre ellas “El Alma del Inca”.
En 1946 se incorpora el gran concertista polaco Erwin Brinicki como profesor de altos estudios pianísticos del Ateneo Paraguayo. Se incorporan también al plantel docente la pianista Nelly Jiménez y la cantante Sofía Mendoza.
A solicitud del Ministerio de Educación y Cultura, en el Ateneo Alberto Nogués y Augusto Roa Bastos estudian el proyecto de ley de propiedad intelectual.
Juan Max Boettner dio un gran impulso a la plástica. Ese mismo año la artista Ofelia Echagüe Vera, recién egresada de la Academia de Bellas Artes de Buenos Aires, abre los cursos de dibujo, que cuenta con alumnos como Olga Blinder y Pedro Di Lascio. El Ateneo recibe el cuadro titulado “El Adolescente”, de la autoría de Ofelia, una de las piezas más valiosas de la colección.
En noviembre de 1946, se autoriza la impresión en Buenos Aires de 1000 ejemplares de los “Tres aires paraguayos”, arreglados por el Maestro Juan Carlos Moreno González. Así llega a imprimirse la primera obra de la biblioteca Musical del Ateneo Paraguayo con una obra de Ofelia como portada, que tiene el mérito de ser la primera obra cubista de nuestro país.
En 1947 incorpora al violinista alemán Alfred Kamprad como titular de la cátedra de violín y Viriato Díez Pérez inicia las clases de Historia del Arte.
Durante su primera presidencia, la Compañía de Comedias presentó 17 obras teatrales, de autores nacionales y extranjeros.
Entre los egresados de la Cátedra de Piano en este periodo, destacan pianistas de la talla de María Luisa Báez Vergara, Natalia Buzarquis de Miranda y Stella Montórfano.
<strong>Segunda presidencia</strong>
La asume el 6 de setiembre de 1956, sucediendo al Dr. Cipriano Codas. Se suceden las peñas artísticas a cargo de Ma. Luisa Báez Vergara, Aura Mendoza y Gladys Niella de Fadul bajo la dirección Luis Vierci. Don Luis Vierci era cuñado de Boettner, ya que su hermana, la exime violinista Gilda Vierci Casal Ribeiro estaba casada con Juan Max.
La Sociedad Húngara obsequia al Ateneo Paraguayo un retrato de Franz Liszt, de la autoría de la Prof. Ofelia Echagüe Vera de Kunos.
La C.D solicita al estado paraguayo la donación del palacio Barrios, edificio ocupado entonces por el Ateneo, en medio de los actos sucesorios de Adelina López de Decoud, fallecida sin herederos, quien en vida fuera propietaria del inmueble. No se pudo concretar. Con toda seguridad, si el Ateneo hubiera logrado su cometido, no se hubiera arrasado con semejante joya de la arquitectura decimonónica paraguaya.
En la sesión del 19 de julio de 1957 se trata la propuesta del Comandante de la Policía Nacional, quien manifiesta su deseo de alquilar el predio del Ateneo, con el edificio trunco incluido. El 25 de julio, Boettner, como titular del Ateneo Paraguayo firma el contrato redactado por el Dr. Cipriano Codas por valor de Gs. 10.000. Este contrato, sigue vigente hasta la fecha, sin modificación del canon de alquiler, para vergüenza de la entidad policial y el Estado paraguayo.
La plástica ateneísta sigue beneficiándose: El artista y ex presidente Jaime Bestard da clases de dibujo y pintura nuevamente. De la Sección de Música egresan durante este periodo Edith Monte, Silvia González Navero y Corina Volpe Duarte.
El Vicepresidente Dr. Cipriano Codas, facultado por la Comisión Directiva, inicia las gestiones para la compra de un nuevo local social, la que se concretará dos años más tarde, visitando varias casas. El Dr. Boettner no conocerá la nueva sede del Ateneo Paraguayo.
A las 14 horas del 3 de julio de 1958 se reúne la CD convocada por el Vicepresidente, ya en ejercicio de la presidencia, Dr. Cipriano Codas, a fin de comunicar el fallecimiento del Presidente del Ateneo Paraguayo, Dr. Juan Max Boettner, acaecido a las 11:30.
“La desaparición de nuestro presidente constituirá una pérdida irreparable no sólo para el Ateneo Paraguayo, que se honrara en varios periodos con su alta dirección, sino para la Patria misma, en cuyos centros científicos, culturales y educacionales, actuara brillantemente.”
Posteriormente se sucedieron en el Ateneo una serie de homenajes destinados a honrar la memoria de este prócer de la paz. Sofía Mendoza interpretó “Azúl luna” y Susana Elizeche de Codas “Nostalgia Guaraní” obras de su autoría que están incluidas en el programa de esta noche.
Don Juan Max Boettner siguió siendo generoso con el Ateneo hasta en su muerte: Ofelia Echagüe Vera le dedica un retrato, una de sus obras maestras en el lienzo, y el escultor Jaime Miquel un busto. Ambas piezas forman parte de la colección de la institución, y están destinadas a exhibirse, en la sala donde se asiente la presidencia del Ateneo Paraguayo, que en justo homenaje a este prometeo paraguayo, amante de la humanidad, llevará por nombre Sala Juan Max Boettner.