La Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Paraguay (CNCSP) advirtió ayer que observa con preocupación las iniciativas orientadas a aumentar la presión tributaria como vía para enfrentar las dificultades financieras del Estado.
En un comunicado, el gremio reconoció que el equilibrio de las cuentas públicas es un objetivo necesario y compartido. Sin embargo, sostuvo que no puede alcanzarse “recurriendo, una vez más, al esfuerzo de quienes trabajan, producen, invierten, generan empleo y cumplen regularmente con sus obligaciones”.
Antes de solicitar nuevos sacrificios a la ciudadanía, el Estado debe demostrar que está dispuesto a hacer los propios, señaló la entidad. Eso implica revisar la calidad del gasto, establecer prioridades, eliminar erogaciones injustificadas, fortalecer los mecanismos de control y garantizar que cada recurso público sea administrado con eficiencia y transparencia.
La responsabilidad fiscal, subrayó, no depende solamente de cuánto se recauda, sino fundamentalmente de cómo se utilizan los recursos confiados por la sociedad. Cuando persisten privilegios, ineficiencias y decisiones que no responden a las verdaderas necesidades del país, se debilita la autoridad moral del Estado para pedir mayores contribuciones. La confianza pública, agregó, no puede imponerse por ley ni construirse únicamente a través de nuevas obligaciones tributarias: Debe ganarse con coherencia, austeridad y resultados concretos. Para la CNCSP, los cambios en las reglas tributarias generan incertidumbre y desalientan las inversiones que el país necesita para crecer. El gremio se declaró dispuesto a aportar propuestas que contribuyan a la formalización, a la mejora de la calidad del gasto y a la sostenibilidad de las finanzas públicas. Ordenar el Estado, recuperar la confianza y crear condiciones para la inversión deben preceder a cualquier pretensión de exigir un esfuerzo adicional a la ciudadanía.
A la postura se sumaron otros gremios. La Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP) rechazó también el aumento de impuestos en un comunicado difundido el martes último.
Esta misma posición mantienen la Cámara de Empresas Maquiladoras del Paraguay (Cemap), el Centro de Importadores del Paraguay (CIP) y la Federación de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Fedemipymes).