Hace 25 años, Rápido y Furioso llegó a los cines con una historia de carreras callejeras, autos modificados y un policía infiltrado. Lo que parecía una película de acción más terminó convirtiéndose en la franquicia más longeva y rentable de Universal Pictures, con más de 7.000 millones de dólares recaudados en todo el mundo. Reuters destacó este año que la saga ya suma 11 películas, incluyendo el spin-off Hobbs & Shaw.
La transformación fue progresiva. Las primeras entregas tenían como centro la cultura automovilística y las carreras, pero a partir de Fast Five (Rápidos y furiosos: 5 sin control), la historia comenzó a apostar por grandes robos y operaciones internacionales. Los autos siguieron siendo parte esencial de la identidad, aunque la escala de las misiones creció hasta convertir a Dominic Toretto y su grupo en protagonistas de situaciones cada vez más improbables.
Ese cambio también llevó a la saga a algunos de sus mayores éxitos. Furious 7, estrenada en 2015, superó los 1.500 millones de dólares en taquilla mundial y continúa siendo la película más exitosa de la franquicia. Variety señala que tanto esa película como The Fate of the Furious superaron los 1.000 millones de dólares.
Un cambio del destino. La muerte de Paul Walker en 2013 modificó profundamente el vínculo entre la saga y sus seguidores. Brian O’Conner, el personaje que interpretó desde la primera película, fue despedido en Furious 7, en una de las escenas más emotivas de la franquicia. Este año, una proyección especial de la película original en Cannes volvió a reunir a Vin Diesel, Jordana Brewster y Michelle Rodriguez, junto a Meadow Walker, hija del actor.
La figura de Walker vuelve a estar en el centro de la conversación ante el cierre de la saga. Vin Diesel ha planteado el regreso de Brian O’Conner para la película final, pero Cody Walker, hermano del fallecido actor, dijo recientemente a Variety que no está interesado en participar en una recreación mediante inteligencia artificial y que cualquier decisión debería corresponder a la hija de Paul.
El desafío de cerrar una historia de 25 años. La expansión de la franquicia también tuvo un costo. Fast X, estrenada en 2023, tuvo un presupuesto cercano a los 340 millones de dólares y recaudó alrededor de 714 millones. Aunque la cifra es importante, quedó lejos de los grandes resultados de las entregas anteriores y mostró las dificultades de sostener producciones cada vez más caras.
Ahora Universal prepara Fast Forever, la undécima película principal y, en principio, la última de la saga. Su estreno está previsto para el 17 de marzo de 2028. Vin Diesel aseguró en agosto a Variety que espera comenzar el rodaje en diciembre y que el guion atravesó cuatro años de desarrollo y varias versiones antes de llegar a una propuesta que considerara adecuada para el cierre.
Después de 25 años, Rápidos y Furiosos enfrenta el desafío más difícil de toda su historia: cerrar una saga que cambió varias veces de identidad sin perder aquello que hizo que el público se quedara. El regreso a las carreras callejeras puede ser, justamente, la forma de completar el círculo.
De las carreras de la pantalla grande a las calles de Paraguay
Los 25 años de Rápidos y Furiosos se celebraron en los principales cines del país con una función especial organizada por Filmagic el pasado jueves 4 de setiembre. La jornada reunió a fanáticos de la saga y contó con una exhibición de vehículos inspirados en las películas, entre ellos el Nissan Skyline de Brian O’Conner, propiedad del paraguayo David Jiménez.
Jiménez, arquitecto y apasionado por los autos desde niño, cumplió el sueño de tener su propio Skyline a los 29 años, justo antes de la edad que alguna vez le había mencionado su padre. Luego recreó en el vehículo el diseño del auto de la película y comenzó a participar en encuentros y eventos, incluso fuera del país, donde obtuvo reconocimientos. Actualmente, disfruta el auto a diario y también conserva una colección de entre 700 y 750 vehículos de juguete relacionados con la saga.
“Más allá de lo material, hay todo un esfuerzo tanto de mi familia o de mi entorno y de mis amigos y todas las personas que me conocen que hicieron posible que yo pueda progresar económicamente y tener el coche”.