El ministro del Interior y senador con permiso, Enrique Riera, acompañado de los altos mandos policiales acudieron, ayer, a una convocatoria del Senado en torno a los cuestionamientos de opositores y colorados disidentes respecto a denuncias de represión, detenciones ilegales y espionaje a la marcha de la Generación Z, del domingo.
Riera hizo una amplia exposición, iniciando con el temor de que la movilización convocada por los jóvenes llegue a magnitudes incontrolables como en Nepal, lo cual mostró en imágenes.
También negó que la Policía Nacional haya espiado a la organización, señalando que los foros donde conversaban eran abiertos.
Sin embargo, hasta mostró una conversación de una productora de Telefuturo donde la misma pide una nota con los líderes del grupo para un programa en el canal.
“Esto es para Telefuturo que a veces también nos dan unos zapatazos feroces, para que vean que también estuvieron en la mira, no sé si lo saben”, manifestó el ministro.
Riera incluso dio a conocer una supuesta lista de jóvenes que querían apedrear y quemar casas de algunos políticos, entre ellos senadores, según un grupo de WhatsApp.
Defendió el número de 3.000 efectivos, señalando que fue para evitar colapsos como sucedió en 1999 (Marzo Paraguayo) y en 2017 (quema del Congreso y crimen de Rodrigo Quintana), además de no saber cuántos manifestantes habría (que llegaron a ser unos 300).
También negó maltrato a los detenidos en la Agrupación Especializada y lanzó sarcasmos hacia los abogados y activistas de derechos humanos que se presentaron en la unidad para asistir a los jóvenes y pedir su libertad.
Habló de los intereses políticos detrás de las críticas e instó a los legisladores a sostener la democracia fortaleciendo las instituciones y no debilitándolas.
“Tengo un coloradismo incluyente, llegó el momento de entender que tenemos que hacer la paz, tenemos que hacer una tregua, que tenemos que construir, terminaron las elecciones, y va a haber elecciones y cada uno va a elegir su candidato, pero destruyéndonos mutuamente vamos a destruir la democracia”, dijo.
Senadores como Lilian Samaniego, Rafael Filizzola, Yolanda Paredes y otros cuestionaron los procedimientos policiales y la incapacidad para controlar una manifestación donde los uniformados superaban 10 a 1, así como tampoco actuaron previamente contra personas que Riera señaló como amenazas, según el “trabajo de inteligencia”.
Por su parte, la senadora liberal Celeste Amarilla amenazó con una movilización mucho más grande y con más fuerza si es que el Gobierno toca a algún liberal.
Vigilancia. El comandante de la Policía Nacional, Carlos Benítez, mencionó que hicieron vigilancia aleatoria en diferentes sitios de residencias de varias autoridades. “Estuvimos cuidando la casa de ustedes, de manera discreta, para que no se den cuenta de que estamos haciendo una vigilancia muy visible”, dijo.
El jefe de Cibercrimen, Diosnel Alarcón, alegó que fueron capturas de pantalla que se viralizaron. Además dijo que supuestamente entraron a chats públicos.
Esto es para Telefuturo que a veces también nos dan unos zapatazos feroces (...), que también estuvieron en la mira.
Tengo un coloradismo incluyente, llegó el momento de entender, tenemos que hacer la paz (...), una tregua. Enrique Riera, ministro del Interior.