El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) se encuentra actualmente en proceso de consolidación del proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) 2027, el cual debe ser presentado al Congreso Nacional a más tardar el 1 de setiembre próximo.
En una reciente entrevista con los medios, el titular de la cartera, Oscar Lovera, confirmó algunas estimaciones que serían incorporadas al próximo plan de gastos estatal.
Lo primero que fue confirmado y que incluso ya desató un debate a favor y en contra es el déficit fiscal con el que se prevé cerrar en el ejercicio fiscal 2027. Mientras este año está previsto elevarlo a un 3,2% del producto interno bruto (PIB), para el próximo año, el porcentaje incluso subiría hasta un 3,9% del PIB.
Según explicó Lovera, el objetivo de dicha flexibilización es saldar las deudas a farmacéuticas y constructoras que quedarán pendientes tras las cancelaciones de este 2026, por lo que el MEF solicitará aprobación al Congreso para una nueva deuda de alrededor de USD 600 millones.
Dicho financiamiento se realizará mediante la emisión de bonos soberanos, u otros mecanismos, como nuevos préstamos con organismos multilaterales, añadió.
Pese a este incremento, el ministro aseguró que el nivel de endeudamiento se mantendría por debajo del 40% del PIB, apoyado también por el crecimiento económico.
Además, sostuvo que, si la autorización destinada a atender los atrasos no se considera dentro del resultado fiscal, el déficit coyuntural del 2027 sería solo de 1,9%.
“Serían USD 600 millones, por los USD 400 millones de medicamentos, más USD 200 millones de otros conceptos. Estaría incluido en el proyecto de presupuesto para el 2027, sobre el cual solicitaremos una autorización para generar un endeudamiento que puede ser a través de bonos o un préstamo. En todos los escenarios que estamos construyendo, nuestra relación deuda/PIB queda por debajo del 40% del PIB”, aseguró.
En cuanto al tipo de cambio, reconoció que se trata de una de las variables más difíciles de proyectar para el presupuesto, debido a que Paraguay está expuesto a factores externos, entre ellos las decisiones de política monetaria de Estados Unidos.
No obstante, para elaborar el PGN 2027, confirmó que se está trabajando con una estimación cercana a la cotización actual, la cual ronda los G. 6.000 por dólar.
Lovera recordó que la apreciación del guaraní ya comenzó a tener efectos sobre la recaudación incluso desde el segundo semestre del año pasado. Aunque afirmó que todavía no se observa una recuperación significativa en los ingresos, sostuvo que se espera que el próximo año pueda producirse un efecto rebote al comparar la recaudación de ese periodo contra una base más baja de este 2026.
“El tipo de cambio es una realidad, es una de las variables más difíciles de proyectar porque estamos vinculados incluso a cuestiones externas, así que para la construcción del presupuesto estamos proyectando un tipo de cambio muy cercano al actual”, aseveró.
Justamente, el principal causante de la crisis fiscal de este año fue la cotización del dólar, ya que fue proyectado en G. 7.881, y la diferencia incluso se acercó a los G. 2.000. Esto ocasionó que el MEF se viera obligado a establecer medidas de austeridad a fin de “racionalizar el gasto”.
El ministro también sostuvo que el mayor déficit de 2027 no se traducirá en un crecimiento desordenado del gasto, por lo que apuntan a revisar resultados de programas y actividades recurrentes de las diversas instituciones públicas, buscando detectar recursos que puedan redireccionarse antes que conceder aumentos presupuestarios.
Finalmente, reiteró que para el próximo año tampoco se proyectan aumentos ni la creación de nuevos impuestos o tasas, pero sí se evalúan eliminar exenciones o exoneraciones tributarias.
Aún no se busca achicar el Estado
Si bien Oscar Lovera dijo que desde que asumió este gobierno se apunta a “mejorar gradualmente” en cuanto al gasto salarial, reconoció que tampoco se prevén ajustes importantes que permitan achicar el Estado y destinar más recursos a inversiones o gastos sociales. Defendió que, del 56% de los ingresos tributarios que van para los salarios, el 70% se destina a los sectores de salud, educación y fuerzas públicas. “Puede haber circunstancias que se pueden mejorar en el proceso de gestión de los recursos humanos y nosotros estamos trabajando en la implementación de la Ley 7445 del Servicio Civil, pero es un proceso que lo estamos implementando de manera gradual, no es un cambio de un día para otro”, reconoció.