El aumento de arbovirus está ligado estrechamente al modo de vivir de la gente; el desinterés de eliminar los criaderos y mantener limpio las casas y patios. A esto se suma el alto grado de inconsciencia de los gomeros que acumulan grandes cantidades de cubiertas en desuso y las constantes lluvias que generan condiciones propicias para la procreación del vector.
Según el levantamiento de datos, existen barrios de Encarnación con más de 50% de infestación larvaria. De trata de los barrios céntricos con Padre Bolik y Defensores del Chaco, que registran dicho nivel de infestación. Es decir, 50 de cada 100 viviendas visitadas por los agentes sanitarios contaban con recipientes que sirven de criaderos.
Los demás barrios están con índices alarmantes como San Pedro 9%, Pacú Cuá 15,6%, Caaguy Rory 9,7%, Quiteria 13,9%, Inmaculada Concepción 10%, Kennedy 6,3%, Carlos Antonio López 8,3%, Buena Vista 13,6%, entre otros.
La Comuna encarnacena, a través de su Policía Municipal Ambiental, está llevando adelante un arduo trabajo de control e intervenciones a raíz de denuncias sobre delitos ambientales. AR