“Lastimosamente, lo que a nosotros no nos ayuda es nuestro sistema legal; bastante frágil para los delincuentes y muy dura para nosotros, los policías; además, el pan nuestro de cada día es carecer de los elementos necesarios”, refirió el subcomisario Ricardo Cáceres Rolón, jefe de Criminálística de Villa Hayes.
El uniformado participó de los operativos en Campo Aceval, que se cobraron la vida del policía Degly Quintana y los hermanos Valerio y Mateo Gómez, quienes iniciaron un ataque el miércoles pasado.
“Cuando ocurre un enfrentamiento, se debe esperar que el delincuente dispare primero para que los policías puedan responder, porque en caso contrario no se compensa la muerte de un malviviente. O sea, ellos tienen más derechos que nosotros los policías que tratamos de defender a la gente”, comentó.
El uniformado recibió el jueves, por primera vez en sus más de 15 años de servicio, un disparo a la altura del muslo izquierdo y se encuentra fuera de peligro, internado en el Hospital de Policía Rigoberto Caballero.
Señaló que en el allanamiento realizado el jueves en Fortín Gondra, solamente 7 de 20 policías contaban con chaleco antibalas. Agregó que muchos de los chalecos con que cuenta la Policía en el Chaco están obsoletos.
LECCIÓN. “No hay enemigo chico”, dijo en cuanto a Mateo Gómez.
“Nosotros no pensamos cómo iba a actuar él, porque eramos un contigente grande de policías, creímos que se iba a rendir al vernos”, señaló.
Por último, informó que seguirán potenciando el trabajo en la zona, ya que los familiares de los Gómez avisaron que tomarán represalias por la muerte de los hermanos.