La Comisión Bicameral de Presupuesto retomó ayer el estudio del proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) 2027. En la ocasión, el nuevo titular del Ministerio de Salud, Isaías Fretes, presentó su plan de gastos para el próximo año que contempla unos G. 18,1 billones (USD 2.814 millones).
El monto representa un incremento cercano al 77% respecto al presupuesto vigente de 2026, que asciende a G. 10,2 billones. El fuerte aumento está concentrado en bienes de consumo e insumos, especialmente ante las deudas a proveedores.
Para el rubro de insumos, específicamente, se proyectan G. 10,5 billones, equivalentes al 58% de todo el presupuesto de Salud. Dentro de este componente, a su vez, a productos e instrumentales químicos y medicinales se destinarán G. 10,2 billones.
Durante la sesión, el debate estuvo marcado por una serie de cuestionamientos sobre el uso de los recursos, la compra de medicamentos e insumos, kits de parto, las tercerizaciones, y el mantenimiento y limpieza de los hospitales.
En cuanto a las tercerizaciones, la senadora Esperanza Martínez consultó si la contratación de servicios privados realmente responde a una mayor eficiencia, y exigió una auditoría al respecto.
“¿Privatizamos porque es mejor o privatizamos nomás? El caso del Hospital Nacional con la esterilización, si el hospital comprara todo nuevo con los recursos que tiene, saldría un tercio de lo que ahora se tercerizó en 5 años. Ese tema de tercerizaciones, (se requiere) evaluación, auditoría y con protocolo”, afirmó.
El ministro salió al paso y respondió que las tercerizaciones pueden ser útiles en servicios que el sistema público no logra cubrir por sí solo, como ocurre con la atención de pacientes que requieren diálisis. Señaló que se realizaron estudios comparativos y mencionó el caso del Instituto de Previsión Social (IPS), donde, según indicó, el servicio es más económico.
Por otro lado, Esperanza Martínez cuestionó las condiciones de varios hospitales públicos y ejemplificó que en Emergencias existen pisos en pésimas condiciones y residentes que duermen en colchones ubicados en el suelo.
La senadora también pidió que la política de inversión sanitaria no se concentre exclusivamente en la construcción de nuevos hospitales, sino en el mantenimiento de los ya existentes.
A ella se sumó la senadora Celeste Amarilla, quien hizo hincapié en las plantas de producción de oxígeno. Señaló que, de contar con 54 instaladas, solamente 20 están en funcionamiento.
Legisladores hablan de “mafia en la provisión” por parte de privados
La provisión de medicamentos e insumos también formó parte importante de la discusión. La diputada Johana Ortega manifestó preocupación por los constantes reclamos de pacientes ante la falta de medicamentos e insumos y pidió explicaciones sobre la atención de las denominadas enfermedades raras y el uso de los recursos del Fondo Nacional de Recursos Solidarios para la Salud (Fonares). El senador Dionisio Amarilla, a su turno, cuestionó el sistema de provisión de gases medicinales, calificándolo incluso como una “mafia”. Ante las deudas acumuladas, también pidió conocer el listado de proveedores a los que actualmente adeuda Salud y cuáles son los criterios para determinar a quién se le paga y a quién no. Por otro lado, solicitó el detalle de los pagos realizados desde 2023 en concepto de tasas y gastos judiciales, y recordó que lo presupuestado para los amparos judiciales registra un aumento significativo.
Como alternativa, Isaías Fretes planteó la creación de un banco de medicamentos para enfermedades catastróficas o una ampliación de la ley de Fonares. Sobre los amparos, pidió buscar mecanismos para cumplir con las órdenes judiciales.