La ministra de Trabajo, Mónica Recalde, señaló que el proceso incluye estudios técnicos y la apertura de espacios de negociación entre los distintos sectores para analizar los cambios en las reglas que reflejen un aumento acorde con los reclamos.
“Justamente lo que se quiere hacer es mostrar cuál fue la incidencia del incremento de los costos de la canasta básica, para que se tengan los insumos para hacer un planteamiento efectivo del aumento sobre el reajuste”, dijo.
Desde el año pasado realizan análisis sobre la inflación, el costo de los productos de la canasta básica y el poder adquisitivo de los trabajadores, además de revisar los mecanismos de negociación dentro del Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam).
Lea más: Gobierno evalúa cambios en el cálculo del salario mínimo
“La forma como se calcula para establecer el salario mínimo para el reajuste es clara. No obstante, también abre una opción de que, de acuerdo con las condiciones económicas, también se pueden hacer análisis para establecer los aumentos que se puedan dar en el marco de esas negociaciones”, señaló la ministra.
En el marco de las negociaciones, previa a la reunión del Conasam, anunció que convocará primero al Consejo Consultivo Tripartito para iniciar la discusión del aumento del salario mínimo y sobre el reajuste anual.
La ministra de Trabajo añadió que el reajuste del salario mínimo se realizará obligatoriamente este año, pero aclaró que un eventual aumento adicional dependerá de las negociaciones entre trabajadores, empleadores y el Gobierno. “El reajuste se va a dar; sin embargo, el aumento es una cuestión de negociación”, aclaró.
Le sugerimos leer: El salario mínimo hubiera llegado a G. 3.500.000 con IPC de alimentos
Actualmente, solo hay dos vías para el aumento: la de un cambio de la ley, o vía negociación con propuesta al presidente de la República, Santiago Peña.
Recalde dijo que están de acuerdo y que hay suficientes argumentos para que se “produzca un cambio dentro del salario mínimo”, atendiendo que hay una pérdida importante del poder adquisitivo de los trabajadores.
“En términos generales, la inflación no es alta. Paraguay ha mantenido sus niveles inflacionarios, pero si vemos solamente el consumo del trabajador, se lleva casi el 80% del ingreso de ese salario mínimo que corresponde a gastos de alimentos, pasajes, alquiler. Hoy ya no es suficiente para que se puedan solventar los gastos de una familia”, admitió la ministra.
A esto se suma un alto nivel de endeudamiento, que en muchos casos reduce significativamente el ingreso disponible debido a descuentos y embargos.
Estimó que para mayo o junio avanzarán en las negociaciones para dar inicio a la sesión del Conasam.
Ajuste del año pasado
El año pasado, el Poder Ejecutivo dispuso el reajuste del salario mínimo en solo G. 100.739, por lo que la cifra aumentó a G. 2.899.048.
El reajuste del salario mínimo se realiza sobre la base de la variación interanual del índice de precios al consumidor (IPC) del Banco Central del Paraguay (BCP) y su impacto en la economía nacional, al mes de junio de cada año.
No obstante, gremios sindicales reclaman cada año que el actual cálculo basado en el índice de precios al consumidor (IPC) no representa fielmente la necesidad de los sectores más vulnerables.