El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) realizó ayer la presentación del informe de la Situación Financiera de la Administración Central (Situfin), correspondiente al mes de junio de este 2026.
El documento revela que el primer semestre cerró con un déficit fiscal anualizado –que comprende los últimos 12 meses– de 2,6% del producto interno bruto (PIB), equivalente a G. 10,4 billones o USD 1.713,3 millones al tipo de cambio promedio de G. 6.070 por dólar.
El resultado evidencia la crítica situación fiscal que arrastra el país, con deudas acumuladas o atrasadas a proveedores del Estado, especialmente a las farmacéuticas y constructoras.
El propio reporte oficial señala que se debe al “moderado crecimiento de los ingresos totales y al aumento del gasto público, asociado al cumplimiento de compromisos sociales y la regularización de obligaciones del Estado”.
El déficit acumulado que contabiliza los saldos de enero a junio, por su lado, se ubicó en 1,2% del PIB, representando G. 4,7 billones (USD 732,1 millones, según el tipo de cambio aplicado por el MEF), en tanto que el déficit operativo fue de G. 1,6 billones (USD 259,2 millones).
“Pese al sólido desempeño de la actividad económica, inflación contenida y la fortaleza del guaraní, la evolución de las cuentas fiscales durante el primer semestre de 2026 estuvo condicionada por la menor disponibilidad de ingresos provenientes de las entidades binacionales y por el impacto de la apreciación cambiaria sobre la recaudación de impuestos vinculados al comercio exterior”, argumentó también la entidad económica.
Por otro lado, indicó que el gasto público creció 11,7% acumulado, como consecuencia del aumento en las remuneraciones o salarios, los desembolsos para los programas sociales y transferencias a municipios y gobernaciones.
Según el reporte, el pago a farmacéuticas representó uno de los principales impulsores del gasto y registró un crecimiento de 45,8% en cuanto a la adquisición de medicamentos frente al mismo periodo del 2025.
“El gasto mantuvo como prioridad el financiamiento de sectores estratégicos, la protección social y la regularización de obligaciones pendientes, principalmente en medicamentos e inversión pública”, destacó también MEF.
La inversión, en tanto, totalizó G. 3 billones (USD 472,9 millones), equivalentes al 0,7% del PIB, con un crecimiento acumulado de 3,3%. La principal entidad que fomentó el crecimiento fue el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), cuya inversión creció en 22,6%, aunque también fue debido a la regularización de los pagos pendientes a las empresas contratistas.
En cuanto a los salarios de los funcionarios públicos, este sector contribuyó en 3,5% al crecimiento del gasto total y registró un aumento interanual de 3,1% en cuanto a su financiamiento con recursos tributarios. El año pasado, este indicador se ubicaba en 51,6%, manteniendo una caída sostenida desde el 2023, pero para junio de este año repuntó y ya se ubica en 54,7%. Esto quiere decir que en 2026 el gasto salarial representa un peso mayor sobre el uso de los impuestos.
Al respecto, Economía sigue argumentando que el 80% de la masa salarial financiada con los ingresos tributarios está dirigida a los sectores estratégicos, como salud, educación y las fuerzas públicas.
En cuanto a las prestaciones sociales, las mismas crecieron en 17,6%, impulsadas principalmente por las mayores transferencias destinadas al programa de alimentación escolar Hambre Cero, la pensión para adultos mayores y las jubilaciones de la Caja Fiscal, ante el creciente agujero rojo del sistema previsional.
Panorama. El Gobierno de Santiago Peña tenía previsto concretar este año su plan de convergencia fiscal, retornando a un déficit fiscal de 1,5% del PIB, según lo que establece la Ley de Responsabilidad Fiscal. No obstante, la contabilidad pública comenzó a ser catalogada de “maquillada”, debido a que no se contemplaban las deudas atrasadas a proveedores. Tras las denuncias públicas de las empresas afectadas y la presión ejercida sobre las autoridades, que se vieron obligadas a cumplir gradualmente con los pagos, surgieron dudas respecto a si la meta fiscal podría ser cumplida efectivamente. Teniendo en cuenta la acumulación de dichos compromisos, sumado a la menor recaudación tributaria, ante un dólar débil, expertos sostienen que este año ya será difícil alcanzar el objetivo fiscal e incluso avizoran un panorama similar para el 2027. Señalan como principal problema estructural del país a la incapacidad de generar más recursos para el Fisco, por lo que recomiendan aumentar la presión tributaria –que se ubica en torno al 11% o 12%–, además de mejorar la calidad del gasto y combatir la corrupción.
2% del PIB fue el déficit fiscal de 2025 (superando el 1,5% de la ley), sumando USD 1.047 millones.
Emisión de bonos soberanos volverá a ser vía Bolsa de Asunción
De acuerdo con el calendario del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), para este mes de julio está prevista una nueva emisión de bonos soberanos en el mercado local. La fecha establecida para la subasta es el próximo miércoles 29 de julio, con fecha de liquidación al viernes 31.
Sin embargo, a diferencia de las subastas anteriores, para esta ocasión existe una alta probabilidad de que la operación se realice nuevamente a través de la Bolsa de Valores de Asunción (BVA) y no a través del Banco Central del Paraguay (BCP).
Así lo confirmó el presidente de la BVA, Pablo Cheng Lu, quien destacó el hecho y sostuvo que este cambio permitirá una mayor profundidad para el mercado bursátil.
“En caso de concretarse, y no tenemos ningún elemento que diga lo contrario, ya que hay una decisión del Gobierno de hacerlo, significa un impulso importante para el mercado bursátil de volver a tener el título de deuda más importante de toda Bolsa, como lo es el bono soberano, en el primario, que ayudará a dar más profundidad al mercado bursátil”, expresó en contacto con Última Hora.
En cuanto a las expectativas en términos numéricos, señaló que aún no existen informaciones precisas al respecto, debido a que siguen aguardando los detalles de la emisión por parte de la cartera de Economía.
La última colocación de bonos fue el pasado 24 de junio cuando el Tesoro logró colocar unos G. 974.350 millones en el mercado local, mientras que la demanda fue de incluso G. 1,2 billones.
La emisión se realizó a través del BCP y consistió en la reapertura de tres series, la primera de ellas con vencimiento el 24 de octubre de 2028, en la que se adjudicaron G. 60.000 millones, con una tasa de rendimiento de 7,84%. Para la segunda serie se colocaron G. 100.000 millones, con vencimiento el 15 de febrero de 2030, con una tasa de rendimiento de 8,60%. El monto de lo emitido, según el MEF, servirá para e financiamiento del Presupuesto General de la Nación (PGN) de este ejercicio fiscal.
Durante una reciente reunión en el MEF, representantes del Banco Itaú destacaron la estrategia de colocación de bonos soberanos en guaraníes del país y el interés que generan estos instrumentos en los inversionistas. Resaltaron la posición crediticia local y las perspectivas de financiamiento para el desarrollo, especialmente mediante el grado de inversión.