El presidente es de origen liberal y se afilió a la Asociación Nacional Republicana (ANR) siendo ministro de Hacienda de Horacio Cartes, quien impulsó su carrera política y que viene además del sector empresarial, nunca estuvo afiliado y ni siquiera había votado. Comenzó a activar políticamente para ser candidato y obligó el cambio del estatuto que le impedía competir en elecciones. Igualmente, Pedro Alliana proviene del Partido Encuentro Nacional (PEN), originalmente.
Abdo se aprovechó de esta narrativa para tocar las fibras de la dirigencia y cuestionar a Peña su autenticidad como hombre de partido. “No escuché su discurso. Voy a perder en balde mi tiempo. Yo quiero escuchar el discurso de un auténtico colorado”, expresó Abdo en un acto en Ciudad del Este por el aniversario partidario que se festejó en forma paralela.
Pero el mandatario lo trató de corrupto y le pidió que guarde silencio.
“Yo creo que el coloradismo está claro que no se mide por la antigüedad sino por la conducta, y eso lo que privilegió, primero que nada, el pueblo colorado el 18 de diciembre, y luego todo el pueblo paraguayo a partir del 30 de a abril. Creo que (Abdo) debería tener un poco más de amor propio y por lo menos quedarse callado antes de hablar luego de haber sido el gobierno más corrupto en la historia del Paraguay”, lanzó Peña.
Como en cada periodo antes de una elección, en este caso, las municipales del 2026, el Partido Colorado vuelve a exponerse en un escenario con dos sectores divididos en puja de poder, aunque en el Congreso el apoyo al gobierno se mantiene hasta el momento.
Los dos líderes, Horacio Cartes y Mario Abdo, agruparon sus fuerzas para demostrar musculatura en fiestas separadas por el aniversario. Sin embargo, la escalada de rivalidad viene de hace más tiempo, incluso desde el gobierno de Marito, quien actualmente afronta una investigación por haber revelado datos de empresas ligadas al cartismo.
En tanto en el acto oficial de la ANR, Cartes trató a Abdo de traidor. Uno de los elementos usados para sostener esta acusación es su supuesto nexo con Miguel Prieto para destronar al clan Zacarías en el Este.
Esto se da luego de un año de ausencia del ex presidente, que a su retorno volvió a instalar una disidencia. Abdo se encargó de despertar a Fuerza Republicana que ya perdió la mayor parte de su estructura, entre intendentes y gobernadores, además de dirigentes de bases. Tampoco tiene en el Congreso bancadas importantes. Solo unos cinco diputados que se mantienen en el abdismo, luego de que más de 20 se pasaran a Honor Colorado.