El presidente Santiago Peña conmemoró este miércoles en la Escuela Silvio Pettirossi de Luque, el segundo aniversario del inicio del programa Hambre Cero, al que calificó como una de las políticas públicas más importantes de su administración y que, según afirmó, busca transformar al país mediante la alimentación escolar.
Recordó que el proyecto fue presentado en febrero de 2024, pocos meses después de asumir la Presidencia, junto al vicepresidente Pedro Alliana, con el objetivo de convertir la alimentación escolar en una “causa nacional”.
El mandatario señaló que actualmente el programa beneficia diariamente a más de 1.050.000 estudiantes con desayuno, almuerzo y merienda escolar, además de generar un impacto en la agricultura familiar campesina, las pequeñas y medianas empresas y la creación de empleos.
Peña rememoró las negociaciones con los 273 intendentes y el proceso legislativo que permitió la aprobación de la ley en junio de 2024. En ese contexto, agradeció especialmente al entonces intendente de Luque, Carlos Echeverría, por el acompañamiento durante la elaboración del proyecto.
El jefe de Estado destacó el trabajo del ministro de Desarrollo Social, Miguel Tadeo Rojas, a quien atribuyó un papel clave en la implementación del programa.
Afirma que ya hay resultados
El presidente aseguró que Hambre Cero ya produjo resultados concretos en el sistema educativo. Sostuvo que existen “números fehacientes” que demuestran una disminución de la deserción escolar y un incremento de la matrícula, debido a que más familias optan por el sistema público gracias a las mejoras en alimentación, infraestructura y provisión de útiles escolares.
Asimismo, consideró que la alimentación escolar tendrá efectos positivos a largo plazo en la salud pública, al contribuir a formar hábitos alimenticios desde la infancia y reducir enfermedades como la hipertensión y la diabetes.
Peña comparó el programa con iniciativas similares implementadas en Estados Unidos y Europa tras la Segunda Guerra Mundial y afirmó que los principales resultados se observarán dentro de cinco a diez años, cuando una generación completa haya atravesado el sistema educativo bajo este modelo.
Defiende el esquema de administración
Consultado sobre los cuestionamientos al manejo de los recursos y la posibilidad de que los intendentes vuelvan a administrarlos, Peña defendió el esquema vigente.
Indicó que actualmente el Ministerio de Desarrollo Social administra cerca del 40% del programa y las gobernaciones el 60%, lo que consideró un equilibrio adecuado entre la conducción central y la descentralización.
Afirmó que el desafío ahora pasa por fortalecer las cadenas de producción y abastecimiento para aumentar la participación de la agricultura familiar campesina en todas las regiones del país.
“Yo no creo que tenga que ir para atrás”, expresó al descartar modificaciones al modelo actual.
Añadió que espera entregar en 2028 un programa “lo suficientemente fuerte” para resistir futuros cambios políticos y convertirse en una política permanente del Estado.
Lula y la relación con Brasil
Consultado sobre las declaraciones del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y versiones sobre una conversación telefónica entre ambos, Peña evitó dar detalles.
Se limitó a señalar que la posición oficial del Gobierno paraguayo ya fue fijada mediante un comunicado emitido por la Cancillería y sostuvo que las relaciones internacionales deben manejarse por los canales institucionales y no a través del debate mediático.
Huelga de médicos
Respecto a los médicos, quienes anuncian una huelga del 24 al 26 de agosto, el mandatario afirmó que el Gobierno realiza una fuerte inversión en infraestructura hospitalaria, medicamentos y mejores condiciones laborales para el sector.
“Nosotros estamos haciendo un esfuerzo enorme justamente ofrecerles a los médicos mejores condiciones laborales la inversión que estamos haciendo en materia de infraestructura hospitalaria”, indicó.
Reconoció que el Estado mantiene atrasos con empresas proveedoras, pero aseguró que el Ejecutivo trabaja para cancelar esas obligaciones y alcanzar “deuda cero” con los proveedores durante el próximo año.
“Las necesidades son ilimitadas y los recursos siempre van a ser limitados. Vos me decís hay recursos y claro que hay recursos pero nosotros estamos tratando de acomodar y hoy lo que nosotros entendemos que hay una necesidad imperiosa de poder disminuir si no eliminar los atrasos que tiene el estado con las empresas proveedoras ese es un reclamo de todo. Los medios de comunicación habían alertado que hoy estamos abocados y nosotros estamos decididos que para el próximo año nosotros vamos a tener deuda cero con los proveedores”, manifestó.
Acerca de las diferencias que surgen entre diputados y el senador Silvio Ovelar sobre un proyecto de obras viales mediante un préstamo de USD 75 millones, Peña sostuvo que se trata de un debate exclusivo entre la Cámara de Diputados y el Senado, sin participación del Poder Ejecutivo.
“Esa es una discusión que es excluyente y exclusiva del Poder Legislativo es una discusión entre la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores donde nosotros no tenemos ninguna participación”, aseguró.
Relación con EEUU
Peña informó que el lunes mantuvo una conversación de aproximadamente media hora con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, durante la cual abordaron la relación bilateral entre ambos países, los proyectos de cooperación en marcha y el trabajo conjunto en materia de seguridad, defensa y desarrollo económico.
Asimismo, destacó la reunión que el martes mantuvo el vicepresidente Pedro Alliana con el jefe de la diplomacia estadounidense a la que calificó como “un paso muy importante” para consolidar la relación bilateral y proyectarla a mediano y largo plazo.
El mandatario sostuvo que ese encuentro permitió ratificar el compromiso del Poder Ejecutivo, encabezado por él y por el vicepresidente, de continuar impulsando una agenda de reformas y cooperación orientada a generar beneficios para la ciudadanía.
Déficit fiscal
Sobre la posibilidad de modificar el límite del déficit fiscal, Peña descartó que sea necesario impulsar cambios legales.
Explicó que el compromiso de reducir el déficit al 1,5% del PIB para 2028 responde a una decisión institucional del Gobierno.
Añadió que pese a la desaceleración de los ingresos tributarios, el Ejecutivo optó por mantener el financiamiento de programas prioritarios, como Hambre Cero y la provisión de medicamentos, mientras aplica medidas de racionalización para reducir gastos considerados no esenciales.