Ningún legislador asistió a la homilía central de Caacupé, que fue celebrada por monseñor Claudio Giménez, obispo de Caacupé y presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP). Este año, los senadores y diputados decidieron no asistir a la fiesta mariana tras la ola de repudio e indignación ciudadana.
La indignación fue clave para que los parlamentarios tomaran dicha postura ante el temor del escrache público. En el trayecto al Santuario de Caacupé se instaló un cartel con la foto de los legisladores que votaron en contra del desafuero al senador Víctor Bogado, con la descripción de que todos los peregrinantes eran bienvenidos, menos “los 23".
Los hechos de nepotismo, la corrupción, el clientelismo y la prebenda, que se confirmaron tras la divulgación masiva de las nóminas de funcionarios de las distintas instituciones, fueron los ingredientes que encendieron el repudio, y fueron tema del novenario este año.
La gota que colmó el vaso fue la decisión de la Cámara de Senadores de proteger a uno de sus miembros, el colorado Víctor Bogado, imputado por cobro indebido de salario en calidad de cómplice, estafa. El voto de 23 legisladores impidió en principio que sea desaforado e investigado por la justicia por cobro indebido de honorarios y estafa.
“Los 23" fueron objeto de escraches en las últimas semanas hasta el punto de que numerosos locales comerciales se adhirieron a la protesta ciudadana y les cerraron sus puertas.
Los constantes repudios en las redes sociales, manifestaciones y caravanas en distintos puntos del país, hizo que la Cámara Alta reviera su postura inicial, y en nueva votación se le sacó el fuero parlamentario a Víctor Bogado.
Otros casos que están siendo investigados por la Justicia son el de la hija de la diputada Perla de Vázquez, Perla Leticia Paredes, y el del parlamentario José María Ibáñez.