Política

“Paraguay todavía tiene mucho para crecer y ofrecer como país”

 

@susanaoviedo
Óscar Domingo Peppo llegó el mes pasado al Paraguay. En un contexto de pandemia de coronavirus y con las fronteras aún cerradas, el nuevo embajador de la Argentina ingresó al país y guardó la cuarentena obligatoria, sometiéndose a los controles sanitarios pertinentes, antes de presentar sus cartas credenciales y asumir sus nuevas funciones.
Hace unos días nos recibió en un amplio despacho de la Embajada y residencia oficial de la calle España y Perú, para hablar de la gestión que le encomendó realizar el gobierno del presidente Alberto Fernández.
Antes de responder las preguntas, y mientras realizábamos las presentaciones, Peppo acomodó pacientemente la yerba en un matero, y con chorros de una botella de agua fría fue templando el humeante líquido de un termo de acero inoxidable, para finalmente bajar el barbijo y comenzar con los primeros sorbos. “Somos tan parecidos en las costumbres”, dijo, y agregó con duda: ”Aunque aquí ya no duermen la siesta, como en Resistencia donde se sigue cortando toda actividad al mediodía”, comentó sobre la capital de la Provincia del Chaco, donde fue gobernador entre el 2015 y el 2019. Político del Partido Justicialista, ahora representa a su país ante el Paraguay, y desde esta nueva función le preguntamos:

–¿Con qué instrucciones del presidente Alberto Fernández ha venido para representar a su país ante el Paraguay?

–La instrucción es clara: Es fortalecer, incrementar, potenciar todas las posibilidades que tenemos en la integración, en el desarrollo y en el crecimiento conjunto. Afianzar el rol que tienen Argentina y el Paraguay. Su país es socio natural de Argentina, y Argentina socio estratégico de Paraguay en lo económico.

Pero la relación trasciende esto en todo lo que hace a la búsqueda de un consenso de liderazgo en América Latina para poder tener posiciones acertadas en pos de generar oportunidades para nuestra región.

Una de las tareas es afianzar mucho más los lazos entre los países del Mercosur. Fortalecer esta estructura que entendemos es buena y que, en algún momento, se malentendió y se dijo que Argentina dejaba el Mercosur.

–¿No fue así entonces?

–Por el contrario. Argentina tiene temas que le preocupan y que debe resolver, como su deuda. Lo que pretendemos es justamente lograr un perfil sustentable de la misma, tampoco queremos el default, sino ordenar eso. Es una dificultad que requiere tiempo.

Lo que no queremos es generar cambios bruscos en los procesos de integración que produzcan desempleo, sobre todo en el contexto de nuestros países. Pero creo que eso se superó, hoy hay un entendimiento mucho mayor que está avanzando.

El presidente Alberto Fernández tiene una relación directa con el presidente Abdo. Tiene un excelente concepto de él, y lo mismo me ha manifestado el presidente Mario Abdo.

Nuestros países tienen una agenda particular con una diversidad de temas que nos interesa a nosotros y a Paraguay.

–¿Cuáles son esos temas?

–Temas que tienen que ver con lo fluvial, la Hidrovía, con lo energético, lo ambiental, con esa agenda puntual que lo estamos desarrollando ya con los ministros a través de videoconferencias. Además de algunos asuntos puntuales que lo vemos con el Legislativo, como la ley que se aprobó en Diputados esta semana (la que establece el incremento del 20 al 40% la preferencia que debe tener la producción nacional en los procesos de las compras públicas). Esas cuestiones que creemos puede traer dificultades al comercio, que queremos potenciar, entre ambos países.

–A propósito de integración, estamos en vísperas de la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur. El bloque está en una fase muy avanzada para llegar a la firma del acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE). En algún momento hubo dudas y cierta reticencia de su país con respecto a esto, ¿cómo lo ven ahora?

–Lo que Argentina planteaba era tomarse su tiempo, para que en el marco de su situación política, por el tema particular de la deuda, pudiera generar las condiciones en esa negociación y que no quedemos en interioridad de condiciones en los acuerdos, con estos países que son altamente desarrollados (los de la UE), grandes productores de tecnología y que podrían tener un impacto en nuestra industria, generando desempleos. Hay áreas sensibles como la agroindustria, la industria automotora, considerando el poderío que tienen los países europeos. Habría que generar las condiciones para que esa integración Mercosur-UE sea beneficiosa para ambos bloques. Argentina tenía sus reservas en función a ese proceso, concretamente de no encararse con la velocidad que teníamos que llevarlo en forma interna, por nuestro problema de recuperación económica. Mi país todavía tiene que llevar la estabilidad en el aspecto de la inflación, bajar las tasas de intereses y una serie de cuestiones que están atadas a la negociación de la deuda externa.

–¿Esos temores siguen o ya se han disipado?

–No, no. Se está trabajando para tomar la mayor seguridad en ese tema. En tanto, los acuerdos con la UE tomaron otra velocidad y prácticamente está medio cerrado eso. El acuerdo político se cerró recientemente y solo falta terminar la revisión legal. Quedan pendientes solo algunas cuestiones políticas que Argentina quiere incorporar que tiene que ver con Las Malvinas.

–Según lo ve, ¿se logró un buen acuerdo y va a ser beneficioso para la región?

–Debe ser beneficioso. Para eso hay que trabajar en lo interno, porque vamos a competir de igual a igual con industrias y economías que son desarrolladas y que tienen otras herramientas y otra solvencia fiscal. La decisión ya está tomada, y si hay cuestiones de reparo lo tenemos que trabajar en lo interno, pero el camino de Argentina es justamente avanzar en ese acuerdo.

La reserva de Argentina venía con respecto a los tiempos y para no dañar ni lastimar el empleo.

Hay que saber que los países europeos de una capacidad importante de penetración, de marketing y de propuestas, de tecnología ante los cuales nosotros vamos a tener que competir. Nosotros no podemos seguir vendiendo comodities. Tenemos que vender tecnología, equipamientos con manos de obra. No es negocio para nosotros vender una tonelada de trigo y traer una tonelada de celulares, por ejemplo. La diferencia ahí es un problema nuestro. Como región y como país tenemos que trabajar ya en el contexto de ser competitivo.

–¿Cómo ve al Paraguay al que, entiendo, conoce bien por la proximidad de la Provincia de Resistencia donde fue gobernador?

–Soy un defensor del Paraguay, y valoro varias cuestiones: Como la estabilidad económica que ha logrado y que ya lleva muchos años, una inflación controlada, una disciplina fiscal que permitieron que hoy sea un lugar atractivo para el desarrollo de muchas inversiones y mucha actividad económica. De hecho, ya hay un proceso de inversión argentina importante aquí, así como de otros países.

También entendemos que Paraguay tiene mucho todavía para crecer y ofrecer como país. Tiene políticas de promociones e incentivos. Por ahí en Buenos Aires no conocen todo lo que está ofreciendo en ese sentido, pero sí en el norte argentino. Muchas de las inversiones que hoy tiene Paraguay son de empresarios del norte. Claro que también hay de Buenos Aires.

Yo destacaba además al ministro de Hacienda, Benigno López, el manejo de la pandemia por parte del Gobierno, también la iniciativa de reforma de Estado que es un debate profundo, necesario en nuestros Estados en general en Latinoamérica. Hay que transmitir a las provincias y a las municipalidades la necesidad de plantearse el debate de una reforma con una mirada y una perspectiva de futuro de una sociedad que demanda y que rápidamente logra formar masa crítica para expresarse a través de los medios tecnológicos que hoy tenemos.

Paraguay es un lugar que se debe complementar y formar parte de cadenas productivas. Por ejemplo, que lo que se hace en Argentina se complemente con lo que se hace en Paraguay y viceversa . No se trata de cerrar fábricas en Argentina para venir a invertir en Paraguay sino oportunidades de sociedades que permitan crecer en ambos países.

–¿Ante esa visión, no deberían reimpulsarse proyectos como el de la construcción de un puente entre Ñeembucú (Paraguay) y el Chaco Argentino?

–En los procesos de integración, la conectividad física es fundamental. Al respecto, tenemos que lograr que el río, antes que separarnos, nos pueda unir. Hay una serie de ideas y proyectos de puentes de integración. Aunque cada provincia tiene sus prioridades, creo que tenemos que hacer un trabajo más regional que sirva a ambos países. Por ejemplo, hay que mejorar sustancialmente el paso fronterizo que existe hoy entre Falcón y Clorinda; el puente que también plantea Formosa con Alberdi y, por supuesto, el del Departamento de Ñeembucú, ya en Pilar o en Humaitá, con Puerto Bermejo (Chaco Argentino). Ese debe ser el lugar de conectividad futura pensando también en una unificación de estructura ferroviaria y en ese gran corredor de Océano a Océano. Y después, en otros puentes como en Misiones, complementados con el crecimiento de obras como las represas Corpus Christi e Itatí-Itá Corá, que se podrían usar en el futuro como punto de conectividad.

–¿Son esos los temas que priorizarán durante su gestión?

–Sí, trabajar en conectividad, en energía, en potenciar Yacyretá y las nuevas represas, en generar una política de navegabilidad estable, continua, sustentable en lo ambiental, como la Hidrovía-Paraguay-Paraná, como también lo que es el Alto Paraná, en la confluencia Paraná-Paraguay hacia Puerto Yguazú. Como Argentina, planteamos algunas cuestiones que tienen que ver con el personal, con la reforma de cargas que vamos camino a ordenar.

–A propósito de la Triple Frontera, ¿cómo abordar el tema del crimen transnacional y de la inseguridad?

–Hace poco nos reunimos con el ministro del Interior, Euclides Acevedo, y con el ministro secretario de la Senad, Arnaldo Giuzzio y acordamos fortalecer más de lo que hay, puesto que existe un trabajo conjunto. Ahora estamos preparando una videoconferencia con la ministra de seguridad de la Argentina y el ministro Giuzzio en un programa que tiene varias aristas como el tráfico ilegal de estupefacientes, armas, contrabando.

También en buscar un proceso de reconversión productiva en la zona de producción de marihuana, con cooperación de instituciones de nuestro país, y trabajar en el ámbito de inteligencia en la lucha contra el crimen organizado. Hoy existe una comisión de trabajo tripartito que ya lleva tiempo abordando estos temas.



“Argentina es socio estratégico de Paraguay en lo económico. Pero la relación trasciende esto”.

“El presidente Alberto Fernández tiene un excelente concepto del presidente Mario Abdo”.

“Destaco la iniciativa paraguaya de reforma de Estado. Un debate necesario en Latinoamérica”.

“Nosotros no podemos seguir vendiendo commodities. Tenemos que vender tecnología”.

Perfil
Óscar Domingo Peppo: El nuevo embajador argentino es ingeniero en Construcciones, Hidráulico y Civil, y magíster en Gestión y Políticas Sociales. Miembro del Partido Justicialista, fue diputado provincial, ministro de Gobierno, en la Provincia del Chaco. También se desempeñó como intendente de Villa Ángela y gobernador de la Provincia del Chaco.

De Paraguay valoro la estabilidad económica que ya lleva muchos años, su inflación controlada, y una disciplina fiscal.

El acuerdo Mercosur-UE debe ser beneficioso. Para eso hay que trabajar en lo interno, porque vamos a competir de igual a igual con industrias y economías que son desarrolladas.

La conectividad física es fundamental. Al respecto, tenemos que lograr que el río, antes que separarnos, nos pueda unir. Hay una serie de ideas y proyectos de puentes de integración.

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