En una entrevista con el Diario Última Hora, el viceministro de Industria, Marco Riquelme, detalló las estrategias, desafíos y oportunidades del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) para promover el desarrollo y la diversificación del sector industrial en el país.
El MIC está trabajando en la diversificación de las exportaciones paraguayas mediante incentivos fiscales y nuevas regulaciones. Riquelme destacó la reciente promulgación de la Ley de Ensamblaje, que fomenta la producción y exportación de productos ensamblados en Paraguay con origen en América del Sur. Además, mencionó el programa Paraguay 2X, que impulsa la fabricación de nuevos productos, aprovechando ventajas económicas, logísticas e impositivas del país.
Crecimiento de las exportaciones. El viceministro proyectó que las exportaciones de maquila alcancen los USD 1.500 millones este año, superando los USD 1.100 millones del año pasado.
Entre los desafíos, destacó la necesidad de mantener y aumentar los niveles de producción para atraer industrias más complejas, como las del sector maderero.
También señaló oportunidades derivadas del contexto geopolítico, como la posibilidad de captar empresas brasileñas para producir en Paraguay y exportar a Estados Unidos sin los aranceles que enfrenta Brasil.
Cadenas de valor regionales. Riquelme subrayó que Paraguay no busca competir con las industrias de Brasil y Argentina, sino complementarse en sus cadenas de valor.
“No podemos competir con el volumen de sus economías, pero sí ser un aliado en procesos productivos que no son rentables en esos países”, afirmó. Un ejemplo es la producción de autopartes, como arneses, que requiere mano de obra intensiva y genera empleo para jóvenes paraguayos, muchos en su primer trabajo. El MIC refuerza esta estrategia con visitas constantes a ambos países, considerados socios estratégicos para las exportaciones industriales.
Financiamiento. El acceso al financiamiento es un desafío clave. Riquelme señaló que el sistema bancario paraguayo opera en una “zona de confort” y necesita ofrecer créditos blandos para la industria, un sector con flujos de caja más complejos que la agricultura o la ganadería. “En la industria, optimizar la producción y conquistar el mercado lleva tiempo, a diferencia de cultivos como la soja, que generan ingresos en seis meses”, explicó. En este sentido, destacó el rol del Banco Nacional de Fomento (BNF) como un aliado estratégico para financiar el desarrollo industrial.
Sector maderero. El MIC tiene como meta alcanzar USD 700 millones en exportaciones madereras en los próximos 10 años. Para lograrlo, se está trabajando en garantizar la disponibilidad de materia prima y en desarrollar capacidades de carpintería para producir muebles. Esto incluye iniciativas como la capacitación a través del SNPP y Sinafocal, la implementación de la Ley del Rubro Forestal y el financiamiento de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD). Riquelme explicó que el sector maderero presenta un desafío particular, ya que requiere una inversión sostenida durante 10 años antes de generar ingresos.
El MIC está implementando estrategias ambiciosas para diversificar la matriz exportadora, fortalecer la maquila, posicionar a Paraguay como un complemento en las cadenas de valor regionales y potenciar sectores como el maderero. A pesar de los desafíos, como el acceso al financiamiento y la necesidad de mayor infraestructura productiva, el país se perfila como un destino atractivo para la inversión industrial.