El presidente Santiago Peña reafirmó que no sacará al titular del Instituto de Previsión Social (IPS), Jorge Brítez, ni a la ministra de Salud, Teresa Barán, porque el problema en las instituciones no son las cabezas, sino las estructuras intermedias.
Así justificó el presidente su postura de mantener a miembros de su gabinete pese a las presiones por su destitución, sobre todo, de Brítez, ya que en los últimos días ante la precariedad, varios asegurados murieron por negligencia.
Peña indicó que el problema de IPS viene de décadas y que debido a su trayectoria en la función pública, conoce muy bien cómo funciona el Estado. “Lo digo con mucha humildad, conozco al Estado como ningún otro presidente en la historia del Paraguay conoció tanto del engranaje y las entrañas de la burocracia pública”, resaltó.
De esta forma explicó que destituir a la cabeza de una institución no cambiará nada. “Para la ciudadanía es muy fácil decir ‘le cambió al ministro’, pensando que al día siguiente se solucionaron los problemas. Muchas veces los grandes problemas no están en las cabezas, sino en las estructuras intermedias”, lanzó el presidente.
Peña manifestó que estas estructuras intermedias están formadas por directores de las instituciones que continúan en los cargos aunque pasen los ministros, y con frecuencia son culpables de la falta de mejoras.
El mandatario aseguró que están enfocados en revisar esas estructuras y que advirtió a Brítez que si no concreta los cambios, será destituido junto con consejeros y directores.
Peña afirmó que tuvo la misma conversación con Barán, a quien también le dio su respaldo y aseguró que la salud pública no puede ser responsabilidad solo de la ministra.
Recordó que le pidieron que sea cambiada, pero decidió no tomar el camino fácil de echar una ministra para ganar oxígeno, mientras el problema sigue. “Yo no elijo el camino fácil, yo voy a morir por los paraguayos humildes, y me van a cuestionar, pero dentro de 20 o 30 años, el paraguayo se va a acordar de las cosas que iniciamos”, sostuvo.