Desde ayer se implementa el Censo Digital de Actualización de Datos de Jubilados y Pensionados 2026, este proceso es considerado obligatorio y gratuito, llegará a unos 90.855 beneficiarios y se extenderá hasta el 7 de diciembre, informó ayer el Instituto de Previsión Social en conferencia de prensa. Otro tema abordado fue el pago a los jubilados fallecidos.
“Es casi imposible de controlar”, expresó el economista Américo Recalde sobre el tema estructural del cobro de haberes jubilatorios mensuales de familiares de difuntos. Los haberes se cobran el día 17 de cada mes, pero el corte de datos se hace el día 9 de cada mes. Por lo tanto, los fallecimientos posteriores a esa fecha escapan al rango de control antes del pago.
Reducción. El economista señaló a la vez que solo el 15% de los casos corresponde a un cobro en el mes siguiente al fallecimiento. Sin embargo, el saldo pendiente es dinámico y no una pérdida fija.
Son G. 64 mil millones lo que corresponde al monto bruto acreditado tras el fallecimiento, de los cuales se recuperó a la fecha el 44,9%, es decir, G. 28,7 mil millones. El IPS reveló que del 2020 al 2024 unas 10.951 personas cobraron tras el fallecimiento de su familiar y solo en 2025 1.772 personas. Este año hasta mayo fueron 557.
Sin embargo, hasta la fecha el IPS logró reducir la cantidad de potenciales cobros indebidos al 75%, ya que en 2020 se gastaban G. 979 millones mensuales y actualmente solo G. 246 millones mensuales.
En promedio, el IPS paga mensualmente por haber jubilatorio G. 5 millones. Quien cobra el día 17 y fallece ese mismo mes ya percibió, en los hechos, el equivalente a los 15 días restantes hasta fin de mes que no llegó a vivir: aproximadamente G. 2.5 millones acreditados de manera “indebida” por persona.
Hasta mayo de 2026 se registraron 537 defunciones entre el 17 y fin de mes, más de la mitad del total mensual, esto representaría un estimado de G. 1.342.500.000 en pagos correspondientes a días no vividos, indica IPS.