El caso es considerado como uno más de la mafia de los pagarés, ya que a la mujer, personal de Salud, le inventaron pagarés y le demandaron por eso.
El fiscal pidió más tiempo para investigar el caso, ya que están pendientes las pericias de los dos pagarés que fueron usados para dar inicio a una demanda civil que Luciana Bernardet Torres niega que sean su firma.
Con la prórroga, Piñánez debe acusar o presentar otro requerimiento conclusivo recién el 21 de agosto.
EL CASO. Bernardet, como enfermera, formaba parte de la asociación, donde los empleados de Clínicas accedían a víveres, ropas.
Según su denuncia, en agosto del 2018, le dijeron que tenía una deuda de G. 3.721.000, que ella saldó al instante y le dieron a cambio una constancia de pago.
“Cinco años después, se percató del descuento de dinero en su cuenta de ahorro del Banco Nacional de Fomento (BNF) para cobro de su jubilación, constatando posteriormente que el motivo se debió a una demanda que la misma tiene con la señora Julia Mabel Acosta Rojas, quien actualmente posee los derechos por Amuclin”, dice la imputación.
Pese a nunca haber firmado un pagaré, y no tener deudas con la ahora inexistente asociación, fue demandada por G. 41 millones, por una mujer a quien no conoce y estando detrás la abogada Lourdes Aranda, sospecha el fiscal Luis Piñánez.