La desestimación de la denuncia contra el actual director de la Itaipú Binacional, Justo Zacarías Irún, por los pupitres chinos valuados en USD 32 millones, generó críticas de parte de sectores de la oposición que habían presentado la denuncia ante el Ministerio Público.
El diputado Raúl Benítez (independiente), uno de los principales impulsores de la denuncia, señaló que la desestimación se veía venir, cuando los fiscales de la causa Luis Piñánez, Luz Guerrero y Christian Benítez la habían solicitado.
“La Justicia lo que hizo fue blanquear la coima en su decisión de decir ‘no, acá no hubo sobrefacturación’ cuando es evidente que hubo sobrefacturación, todos vimos la sobrefacturación, no era algo difícil de demostrar y comprobar”, manifestó.
Para el legislador “los pupitres chinos tuvieron la coima del tamaño de China” y habló de una repartija que incluso llega a la Justicia.
“El mensaje es que si vas a sobrefacturar, tenés que sobrefacturar para que le toque a todos, ahí no hay problema porque ahí la impunidad está garantizada”, lanzó.
Consultado sobre qué instancias quedan para la oposición, mencionó que se está analizando recurrir al órgano que juzga a jueces y fiscales. “Nosotros estamos evaluando en el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados”, adelantó.
Sin embargo, la oposición aún no tiene definido este recurso que podría apuntar a los fiscales o al juez de Delitos Económicos Rodrigo Estigarribia, quien decidió aceptar el pedido y archivó la denuncia.
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Denuncia sobre pupitres chinos
La denuncia que había presentado la bancada democrática en marzo de 2025 recoge los cuestionamientos que habían manifestado organizaciones gremiales como el Centro Industrial Metalúrgico del Paraguay (CIME) y la Cámara Paraguaya del Acero. Estos grupos se habían quejado de que la licitación para la compra de pupitres con fondos de Itaipú fue amañada para favorecer a la empresa Kamamya en detrimento de la industria nacional.
La compañía adjudicada había importado un primer lote incluso antes de que fuera adjudicada.
El principal cuestionamiento se respalda en la supuesta sobrefacturación. De acuerdo con la documentación presentada por la propia empresa adjudicataria ante la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), cada conjunto mobiliario (mesa y silla) le costó a Kamamya USD 15. Sin embargo, Itaipú adjudicó el contrato con un precio unitario promedio de USD 96.
Aun si se le agregan los costos de flete y logística, el monto ascendería a unos USD 44 por cada pupitre, manteniendo una importante brecha con relación a lo que pagó Itaipú.