La actual ola de calor extremo, acompañada de un periodo de sequía en varias zonas productoras del país, está generando estrés en los cultivos hortícolas, aunque sin pérdidas significativas en términos generales, según los técnicos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
El ingeniero Édgar Frutos, coordinador de Gestión para la Producción de Tomate y Pimiento, detalló que si bien el 90% de los productores de hortalizas cuentan con sistemas de riego y estructuras de protección como media sombra o casetas, las altas temperaturas provocan efectos negativos en las plantas, como problemas de cuajado, aborto de flores y frutos, así como mayor incidencia de plagas como ácaro blanco, insectos chupadores, mosca blanca y trips (insectos que se alimentan de las hojas).
No obstante, Frutos señaló que en cultivos como tomate, pimiento y berenjena no se registran daños de gran escala, ya que los productores que siembran en esta época prevén este tipo de eventos climáticos y disponen de sistemas de riego para mitigar el impacto.
Frutos destacó que la zafra 2025-2026 se vio favorecida por condiciones climáticas relativamente frescas y lluviosas durante noviembre, diciembre y parte de enero, periodo en el que se formó la mayor cantidad de flores y frutos.
“La planta ya cuajó entre 25 y 35 frutos por planta, lo que asegura un rendimiento importante. El estrés actual afecta la etapa final del ciclo reproductivo, por lo que la pérdida es mínima”, explicó.
Advirtió que el escenario sería distinto si las altas temperaturas se hubieran presentado al inicio del desarrollo vegetativo o en la etapa temprana de floración, donde el daño podría haber sido considerablemente mayor.
Como medida de mitigación, el MAG promueve el uso de bioestimulantes e inductores de resistencia, incluyendo productos foliares con fitorreguladores que ayudan a la planta a soportar el estrés térmico. Según detalló, estas aplicaciones pueden reducir significativamente el aborto floral en picos de hasta 42 grados, permitiendo salvar hasta el 70% de la producción potencial.
El coordinador enfatizó que el manejo eficiente del agua es clave. Recomendó el uso de riego por goteo, evitando mojar el follaje en condiciones de altas temperaturas, ya que esto podría agravar el daño. También subrayó la importancia de una nutrición adecuada y la correcta selección genética de las semillas, priorizando híbridos adaptados a condiciones de verano.
“Si se realiza un manejo eficiente del riego, la nutrición y los inductores, el daño no superaría el 25%. Eso permite cubrir costos de producción y mantener una buena rentabilidad”, sostuvo.