El senador de la oposición Ignacio Iramain se refirió a la crisis interna de Honor Colorado. “Lo que acá está sucediendo es lo que se prevé cuando hay un Estado que es capturado por un partido político. Como hay muchos vasos comunicantes entre el partido y el Estado, entonces surgen este tipo de tensiones porque ya el Estado no es suficiente como para distribuir todas las prebendas y los privilegios que necesita ese partido”, afirmó.
El legislador sostuvo que en este esquema “el partido sustituye al Estado” y que es la estructura partidaria la que termina estableciendo las políticas y ejerciendo influencia en distintos niveles.
“El partido sabe utilizar muy bien la falta de salud, la falta de educación, la falta de transporte, todos los privilegios y las prebendas de las que normalmente hacen que la ciudadanía dependa del partido”, manifestó.
“El partido (por la ANR) sabe utilizar muy bien la falta de salud, la falta de educación, la falta de transporte, todos los privilegios y las prebendas, que normalmente hacen que la ciudadanía dependa del partido”.
A su criterio, actualmente se enfrentan dos modelos dentro del oficialismo. Por un lado, identificó al cartismo como “un modelo patrimonial, feudal, vertical del poder”, mientras que, por otro, señaló la existencia de una nueva generación que busca desplazar a ese esquema y que habría alcanzado suficiente fortaleza económica y política para disputar el liderazgo.
Lea más: ¿Qué tan creíble es la tensión interna en Honor Colorado?
“Entonces tenemos nuestro propio dilema o trampa de Tucídides, un nuevo poder que está tratando de desplazar a otro poder y esa tensión es la que está generando este problema y este conflicto dentro del partido”, afirmó.
Peña y la disputa con el cartismo
Consultado sobre si considera que Santiago Peña cuenta con suficiente solidez política y económica como para tomar distancia del cartismo y eventualmente construir su propio movimiento, Iramain sostuvo que dentro de la ANR existe una estructura de poder y negocios claramente establecida.
“No es un partido ideológico, es un partido de negocios y ellos tienen muy bien establecida su correlación de fuerzas”, afirmó. En ese sentido, mencionó el programa Hambre Cero como uno de los mecanismos mediante los cuales el Gobierno habría construido respaldo político entre los gobernadores.
“Si con el programa Hambre Cero, como se distribuyó entre los gobernadores, encontraron la base de sustentación y el respaldo político, y a través de otras prebendas, tener la lapicera del gobierno, están dando privilegios y están buscando una base de sustentación social y política, por lo visto consideran que están lo suficientemente fuertes como para poder desplazar al modelo anterior”, señaló.
Sobre la posibilidad de que la oposición saque ventaja de la incertidumbre dentro del oficialismo, Iramain sostuvo que primero debe realizar un análisis de fondo sobre la situación.
“Lo que debe hacer la oposición es justamente un análisis adecuado de qué es lo que está pasando para aprender”, indicó. El senador vinculó además la disputa política con una crisis institucional y cuestionó la situación generada en torno al pedido de investigación al Banco Central del Paraguay.
Lea más: “No hay quiebre en Honor Colorado, hay algunos disgustos”, alega un interesado en la vice
“Acá hay una crisis institucional, de la poca institucionalidad que tenemos. Fíjense ustedes que hay un pedido de investigación del Banco Central que está perdiendo una credibilidad de manera acelerada y muy riesgosa para el aspecto financiero en nuestro país”, afirmó.
Agregó que aguarda una respuesta sobre la investigación solicitada y advirtió sobre los riesgos que, a su criterio, puede generar una eventual inestabilidad financiera. “Es fundamental para poder evitar y prevenir la burbuja financiera, un quiebre financiero dentro del sistema que es muy riesgoso y es muy peligroso”, sostuvo.
“Un quiebre financiero dentro del sistema es muy riesgoso y es muy peligroso”.
Iramain reconoció que la fragmentación de la oposición dificulta una respuesta política coordinada. “Lamentablemente dentro de la oposición hay una gran fragmentación, se está concentrando en este momento en lo electoral, y eso hace que sea muy difícil discutir en una mesa política cuál es la verdadera intensidad de un problema que se ve riesgoso, con un pronóstico reservado”, expresó.
Advirtió que si la disputa dentro del oficialismo no encuentra una salida, podría derivar en una crisis mayor. “Yo había mostrado en el recinto, la vez anterior, la escalera del deterioro económico. Ahora voy a mostrar la escalera del deterioro político, que es justamente este conflicto y esta crisis política a la que nos somete un partido hegemónico que ha capturado el Estado”, comentó.
“Voy a mostrar la escalera del deterioro político, que es justamente este conflicto y esta crisis política a la que nos somete un partido hegemónico que ha capturado el Estado”.
Diputado ironiza sobre la interna colorada
Por su parte, el diputado opositor Raúl Benítez evitó profundizar sobre la disputa interna de Honor Colorado y optó por ironizar sobre el enfrentamiento entre sus principales referentes.
“Realmente yo, en una pelea de gallinas, en un gallinero, la verdad que no quiero opinar. Las gallinas están alborotadas porque el gallo ‘está un poco gaga’”, afirmó, con referencia a Horacio Cartes.
“Realmente yo, en una pelea de gallinas, en un gallinero, la verdad que no quiero opinar. Las gallinas están alborotadas porque el gallo ‘está un poco gaga”.
Benítez también corrigió las expresiones de Pedro Alliana sobre los diputados oficialistas y sostuvo que existe una estructura de disciplina interna en la Cámara Baja.
“Lo que dijo Alliana, él habló de los 80 princesos y que hay que adular, se equivocó”, manifestó y dijo que son 43 quienes conforman la bancada de Honor Colorado.
Lea más: Tensión en Honor Colorado: Grietas y peleas por espacios de poder
Según el diputado, en realidad se trata de legisladores acostumbrados a acompañar las iniciativas impulsadas desde el Ejecutivo. “Ellos están acostumbrados a adular a su grupo de salameros que votan en fila los proyectos que le bajan desde el Poder Ejecutivo”, afirmó.
Benítez sostuvo además que los diputados oficialistas que eventualmente se rebelan terminan siendo disciplinados.
“Siempre pasa acá que los diputados se rebelan y en una o dos sesiones posteriores, desde un poquito más arriba, les educan”, señaló.
“Son pasapapeles, eso siempre denunciamos nosotros acá en Cámara de Diputados. Ha pasado un montón de veces que acá en Cámara de Diputados te tratan como te ven. Alliana dijo 80 para no decir 43, eso es lo que me parece. 43 son sus princesos, a los que hay que adularles para que voten lo que tienen que votar”, expresó.
“Alliana dijo 80 para no decir 43, eso es lo que me parece. 43 son sus princesos, a los que hay que adularles para que voten lo que tienen que votar”.