Registros de operativos de erradicación de plantaciones de marihuana efectuados por la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) y el Ministerio Público dejan evidencia de la actuación selectiva del poder penal, que antepone la destrucción de cultivos y no la detención de personas. Además, expone la protección policial de los cultivos ilegales previo pago de un canon, más conocido como ñemboja, para el cuidado o caso contrario se procede a la destrucción de la plantación.
Según una investigación llevada a cabo por el experto en criminología, Juan Martens Molas, publicada en diciembre del año pasado, en la revista Población y Desarrollo, de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Asunción, realizada en dos comunidades de Canindeyú, revela una alta destrucción de cultivos en contrapartida de mínimas detenciones.
El estudio señala que en la Comunidad I, entre 2023 y 2025 se destruyeron 2.043.756 kilos, en tanto que en la Comunidad II fueron erradicados 841.714 kilos de marihuana. Estos datos se contrastan y encajan con lo que Martens califica de “actuación selectiva del poder penal”.
También indica que a pesar de la intensidad de los operativos de las autoridades, en la Comunidad I solo se registraron 13 detenciones, y en la Comunidad II, apenas 5.
Al respecto, Martens aclaró que la principal diferencia entre las dos comunidades es que una cultiva dentro de una reserva de 66.000 hectáreas, por lo que el cultivo es mucho más amplio y tiene una dinámica diferente.
Sin embargo, en la otra comunidad se planta en las propias fincas rurales y en algunas estancias cercanas, donde al igual que en la reserva se ingresa generalmente sin permiso. “Es por eso que hay una tolerancia social y una justificación institucional, hablamos con ambos jefes comunales y reconocen como problema y una tolerancia porque justamente no hay opciones. Y cuando se les consulta por qué no recurren a instituciones, responden que no va a haber respuesta y que la respuesta institucional en todo caso va a ser una destrucción y eso va a perjudicar más a la economía local,” aseguró
Según el abogado, las pérdidas económicas resultan devastadoras, y en varios relatos recogidos se menciona que las personas afectadas atraviesan procesos de empobrecimiento e incluso quiebra.
“Cheve che trosaite voi la intervención oiko akue. Me partió por la mitad… aún sigo sin poder recuperarme. Había perdido todo, todo lo que ganaba estaba invirtiendo en eso, y vino el operativo (que destruyó más de 10 mil kilos en la comunidad),” refirió un entrevistado.
Al respecto, Martens aclara que si la destrucción es acompañada de selección policial o penal (detención o procesamiento), el impacto sigue agravándose porque deben conseguir en menos de 24 horas sumas que varían entre los cinco y diez millones para recuperar su libertad, sin que sean derivados al sistema penal.
En la zona, la pervivencia del cultivo es posible gracias al ñemboja (acercarse) que indica Martens, que es un intrincado sistema de pago a distintas reparticiones policiales y fiscales, que permite el desarrollo de esta economía ilegal, mediante su integración funcional al aparato estatal.
Los pagos son diferenciados, según el cuerpo policial y fiscal, así como la actividad. Este sistema se basa en lealtades, cuyo incumplimiento habilita la aplicación de multas o ñemope (la destrucción), en la jerga policial.
El criminólogo resalta que en relación a la protección policial, en ambas comunidades existen policías que trabajan en el cultivo de marihuana. “Algunos directamente como plantadores y otros como financistas”.
También aclaró, finalmente, que en una de las comunidades, en este momento por la difusión nacional e instalación de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), “hay policías foráneos de otros departamentos, que realizan algunos operativos, pero la Policía y la Fiscalía forman parte de la de la misma estructura”.
- 2.043.756 kilos de marihuana fueron erradicados de la Comunidad I y se registraron un total de 13 personas detenidas.
- 841.714 kilos de marihuana se destruyeron en la Comunidad II, en tanto que estos operativos solo hubo 5 detenciones.