A continuación reproducimos el mensaje publicado este miércoles en el perfil del mencionado comercio:
“Estimados clientes: A partir de hoy le declaramos formalmente la guerra a los cuidacoches/pibes chorros/chespiteros.
No significa que los vamos a atropellar a todos con la Kombilicious ni que tampoco nos volvimos Nazis de la noche a la mañana, pero sí haremos todo lo posible por erradicarlos, al menos, de nuestra calle.
Últimamente están más pesados de lo habitual (aguja decimos en Chile), así que no nos dejan otra opción de contar con un guardia de seguridad que si es necesario los acompañará hasta la puerta de su vehículo.
Y además, reforzaremos con extra-luces nuestra vereda y volveremos a sacar las mesas afuera, porque a quienes les corresponde irse y esconderse es a ellos, no a nosotros.
Chicos, el llamado es a NO DARLES DINERO NI REALIZARLES PAGOS/TRANSACCIONES de ningún tipo.
Si UD lo hace, seguirá fomentándole el trabajo fácil a estos cretinos.”
La nota firmada por el empresario chileno Felipe Zuñiga -dueño del local itinerante- tuvo 1.837 “me gusta”, fue compartida 891 veces y recibió casi 150 comentarios.
Si bien la mayoría de las respuestas fueron de respaldo, no faltaron quienes tildaron de “fascista” y hasta de “pinochetista” al comerciante extranjero, quien comentó a ULTIMAHORA.COM que está radicado hace dos años en nuestro país.
“No pensé que iba a tener tanta repercusión. No soy fascista ni pinochetista, tampoco soy de izquierda, mi única intención es mantener segura a mi clientela porque la extorsión de los cuidacoches me está afectando considerablemente. Estoy dando trabajo a seis personas, no puedo cerrar el local por culpa de ellos (los cuidacoches)”, expresó Felipe Zuñiga en comunicación telefónica.
Comentó que cuenta con permisos municipales y los papeles en regla para vender lomitos y hamburguesas en la vía pública, algo cuestionado por sus detractores, quienes cuestionaron que el mismo critique a los cuidacoches siendo que supuestamente trabaja en la informalidad.
Consultado sobre si teme una eventual represalia por tan drástica decisión respondió que no teme algún boicot o reacción violenta. Añadió que en repetidas ocasiones llamó a la Policía, pero ante la no respuesta de los uniformados optó por contratar los servicios de un guardia privado.
Siguiendo la línea de los comentarios en su perfil, Zuñiga reconoció que su escrito puede ser interpretado como una postura radical de su parte pero acotó que “internet está lleno de opinólogos que creen saberlo todo”.
