ÑEEMBUCÚ
El río Paraná alcanza su pico máximo y comienza a bajar su caudal en Cerrito, Departamento de Ñeembucú. Hugo Ayala, intendente de esta localidad, refirió que la creciente no llegó al nivel alcanzado el año pasado en la misma época. Bastó para que unas ciento setenta familias abandonen su hogar.
Agregó que el pueblo fue partido en tres lugares, creando un grave problema para la movilidad de los lugareños.
Las zonas divididas por la riada son la entrada al pueblo, las zonas aledañas y el centro del distrito.
Tras la división creada por ambos cauces hídricos, los pobladores debieron cambiar el medio de transporte, ahora utilizan canoas para desplazarse de un lugar a otro.
Sostuvo que la situación está controlada y los damnificados están bien asistidos por la Secretaría de la Emergencia Nacional (SEN), la Entidad Binacional Yacyretá y la Comuna local.
Mientras que para Itá Corá la situación fue similar a la acontecida el año anterior, los pobladores indicaron que el nivel de la creciente fue prácticamente igual al del 2013.
Además, en la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay el pico de la inundación llegó a su máximo nivel en la víspera. Este panorama presiona sobre el río Paraguay que sigue en aumento.