Autoridades del Instituto de Previsión Social (IPS) reconocieron que cuatro de cada diez empresas privadas no están al día con sus aportes, una situación que impacta directamente en el financiamiento del sistema de salud. Tras una reunión con el mandatario Santiago Peña, el Gobierno pidió priorizar medicamentos e insumos y reforzar la gestión técnica en la previsional.
Luego de casi dos horas de reunión en Mburuvicha Róga, las autoridades del IPS salieron con la consigna de acelerar respuestas en el área de salud, en medio de crecientes reclamos ciudadanos y limitaciones presupuestarias.
En conferencia de prensa se reveló que actualmente la morosidad patronal ronda el 40%, un nivel considerado elevado y que incide directamente en el déficit del sistema sanitario de la previsional. Si bien no se precisó el monto actualizado, datos previos del Ejecutivo señalaban que la deuda de empresas privadas con el IPS asciende a unos USD 555 millones.
Para enfrentar esta situación, el IPS intensificó los controles mediante el cruce de datos con el Ministerio de Trabajo, con el objetivo de identificar a empresas evasoras. Además, se reactivaron desde 2024 los procesos judiciales contra morosos, logrando una reducción aproximada del 15% en los niveles de incumplimiento, aunque el problema persiste.
Uno de los principales pedidos de Peña fue enfocar los esfuerzos en garantizar el abastecimiento de medicamentos e insumos médicos, considerados el principal reclamo de los asegurados.
“El presidente está preocupado por el sistema de salud. Nos pidió priorizar medicamentos e insumos y apretar más en la gestión”, señaló Brítez.
Actualmente, el IPS enfrenta faltantes importantes: unos 152 medicamentos del cuadro básico se encuentran sin stock. Desde la Gerencia logística indicaron que ya están en marcha procesos de licitación y compras, con la expectativa de alcanzar un abastecimiento cercano al 100% entre junio y julio, siempre que no surjan trabas administrativas o protestas en los procesos.
Aunque el área de jubilaciones se mantiene estable, con pagos al día y superávit en inversiones, las autoridades admiten que el principal problema del IPS está en salud.
“El presupuesto no alcanza para todo lo que se presta a los asegurados”, reconoció Brítez, dejando abierta la posibilidad de ajustes futuros, aunque descartó aumentos de costos para los aportantes.