El inminente impacto de la Ruta de la Bioceánica y la construcción del nuevo puente prometen transformar el Chaco paraguayo, agilizando la logística y el transporte entre los océanos Atlántico y Pacífico. Sin embargo, el gobernador de Alto Paraguay, Arturo Méndez, advierte que, sin obras de infraestructura complementarias, el departamento no podrá aprovechar este histórico impulso económico.
Durante un reciente encuentro que contó con la presencia del presidente de la República, ministros y autoridades locales, el gobernador Méndez recordó el crudo y prolongado aislamiento chaqueño. En conversación con ÚH, el funcionario reiteró que Alto Paraná no quiere ser un espectador del desarrollo.
Para evitar que el desarrollo simplemente pase de largo a través de la ruta internacional, el funcionario urge la creación de condiciones básicas que atraigan a los inversionistas para generar fuentes de trabajo. “Alto Paraguay, de la manera como está ahora mismo, se va a transformar solamente en un mero espectador de lo que será el progreso en la región”.
En este sentido, pidió priorizar una licitación pendiente de la ANDE. El gobernador advirtió que el departamento carece de energía estable y de capacidad para el uso industrial, además de requerir rutas asfaltadas que puedan centralizar las salidas hacia la Bioceánica.
“Nosotros salimos a vender el Paraguay, Carmelo Peralta, Fuerte Olimpo, todo el Alto Paraguay, pero no tenemos condiciones de energía eléctrica, no tenemos rutas, no tenemos agua”, reclamó.
Con relación al impacto que tendrá la Bioceánica para la región chaqueña, Arturo Méndez aseguró que esta transformación requiere una planificación desde cero y un esfuerzo conjunto entre los gobiernos municipales, departamentales y el Estado central. “Este es el momento de poder construir, este es el momento de poder planificar desde cero de que Alto Paraguay sea un departamento modelo”, enfatizó.
Desafíos. En el mismo sentido, el asesor del Gobierno y ex titular de Itaipú, José Alberto Alderete, reconoció que el Estado aún tiene grandes desafíos pensando en el Chaco. “Yo vine desde muy joven al Departamento del Alto Paraguay y este es uno de los departamentos, para no decir el único, donde la ausencia del Estado se siente, se nota”, admitió.
“Hoy, no es que el Estado ya hizo todo, está empezando a hacer”, dijo. Aseguró que el Estado paraguayo está obligado a buscar los recursos necesarios para mejorar infraestructura, salud y educación para esta zona, que promete ser el nuevo eje del desarrollo.
Al lado del río, pero sin agua
A pesar de estar ubicada a orillas del río Paraguay, la localidad de Carmelo Peralta (Alto Paraguay) carece actualmente de servicio de agua potable. Ante esta situación, el presidente de la República, Santiago Peña, anunció durante su visita una inversión de USD 2 millones –financiada por Itaipú– para construir un sistema de provisión del líquido vital. En paralelo, la ANDE avanza en la licitación de una planta solar fotovoltaica para garantizar el suministro de energía eléctrica en esta zona estratégica, donde nacerá el primer tramo de la Ruta Bioceánica. Los pobladores de la zona esperan con ansias la presencia del Estado.