El ambiente mundialista es una bocanada de optimismo para el oprimido, para el que no tiene visa, el que apenas llega a fin de mes y que, con suerte, podrá compartir un (carísimo) asado lo que dure la pasión por la Albirroja a su paso por Estados Unidos. El problema es cuando la clase política nos duerme en medio de esta temporal alegría colectiva.
La primera muestra de estas intenciones es el fallo de la Corte Suprema de Justicia, que esperó más de dos años para expedirse sobre la acción de inconstitucionalidad que promovió Kattya González en contra de su expulsión del Senado. Los mismos ministros que mantuvieron una reunión secreta con Horacio Cartes y Santiago Peña votaron para mantener a la opositora fuera de su banca con argumentos que solo pueden convencer a un abogado con título falso.
Llamativamente, apretaron el botón justo después de las internas partidarias y a pasos del primer partido de Paraguay en el Mundial 2026, aprovechando primero todo el movimiento electoral y luego el foco que puso el país en la Albirroja. Realmente es difícil creer que se trata de una simple coincidencia, así como tampoco es coincidencia que dos artistas convocadas para cantar el Himno Nacional en EEUU no tengan en condiciones su visa.
¡Qué esperábamos! El país de Trump se volvió uno de los más hostiles para los inmigrantes y una manera de evitarlos es el rechazo de los pases como ocurrió con el árbitro somalí Omar Artan y cuando no es suficiente contar con los documentos, están las revisiones deshumanizantes que sufrieron incluso futbolistas. ¿Y la FIFA? Bien, gracias.
Quien pudo ir sin inconvenientes es nuestro presidente adulador Santiago Peña, quien suma casi 70 viajes al exterior desde que asumió en el cargo, sin contar los paseos en helicóptero hasta su mansión de San Bernardino, la que no tenía en el 2017.
Mientras veamos los partidos de Paraguay y sigamos el fixture con esperanzas, acaso avanzará la Fiscalía en la investigación sobre el meteórico enriquecimiento de nuestro gobernante. Estamos hablando de una mansión en terreno irregular con dinero que apareció de la nada para blanquear la operación y un crecimiento de más de G. 20.000 millones en seis años. La Contraloría se lavó las manos y pasó la pelota al Ministerio Público, donde muy probablemente terminará desinflándose.
El Congreso no queda atrás, sigue postergando el estudio de intervenciones de varios municipios con intendentes que enfrentan causas en la Fiscalía. Entre ellos se encuentran el jefe comunal Tomás Romero Pereira, Ysidro Rivas, padre del ex senador Hernán Rivas y de Ñemby, Tomás Olmedo, quienes enfrentan causas por obras simuladas y hasta un supuesto caso de abuso sexual en menores en el caso del ñembyense.
En el ámbito económico está por definirse el salario mínimo en medio de una puja entre centrales obreras, el empresariado y el Gobierno. Los trabajadores piden un reajuste de unos G. 647.021 y amenazan con movilizaciones porque la plata ya no alcanza.
Mientras tanto Santiago Peña reparte sonrisas de bufón en EEUU, esperando migajas del presidente racista, clasista y genocida.