Desde antes de que saliera el sol, los alrededores de los estudios de Telefuturo comenzaron a llenarse de aspirantes con un mismo objetivo: ganarse un lugar en la nueva temporada de Baila conmigo Paraguay (BCPY). A las 06:00 de la mañana del pasado sábado ya se comenzó a formar largas filas de participantes que llegaron desde diferentes puntos del país para demostrar su talento frente al jurado y al equipo de producción del canal estrella de Villa Morra.
El casting, que se extendió hasta pasadas las 15:00, reunió a más de 1.000 participantes. Personas provenientes de Encarnación, Caaguazú, Ayolas, Limpio, Capiatá y otros puntos del país acudieron a la convocatoria con la ilusión de integrar el exitoso reality, cuyo regreso está previsto para finales de agosto.
La diversidad también estuvo presente. La convocatoria estuvo abierta para mayores de 18 años y reunió a participantes de hasta 63 años, confirmando que el sueño de bailar en la pista más importante de la televisión no entiende de edades. Tampoco pasaron desapercibidos los llamativos vestuarios: desde atuendos deportivos hasta botas de caña alta, tacos, minifaldas, disfraces inspirados en personajes de televisión e incluso propuestas temáticas que reflejaron la personalidad de cada concursante.
Como parte del proceso de selección, la producción había lanzado días atrás un challenge con una coreografía obligatoria para que los aspirantes llegaran preparados al casting, además de presentar otras dos coreografías libres. La iniciativa permitió evaluar no solo la técnica, sino también la rapidez de aprendizaje, una de las exigencias del formato del programa.